Piénsalo. Cómo estrangular todos mis sentidos. Mi cabeza ahora está bajo el agua, pero no bajo control.
El miedo es un asesino. Eso dicen ellos.
Ahora estoy escapando hacia días mejores, pero he perdido mi sentido al andar. Algunos días, siento todo de golpe. Otros días, no siento absolutamente nada.
Y no sé qué es peor, ahogarse en las olas, o morir de sed.
Áspera piel, ¿de verdad has entrado en mi vida con un corazón roto?
Así es cómo imagino que serán mis latidos cuando me haya marchado.
Mientras me esté yendo, al menos podré respirar de nuevo, respirar nuevamente.
Latidos, latidos, déjame escuchar estos latidos.
