sábado, 13 de diciembre de 2014

HOY ES SIEMPRE TODAVÍA

''Yo creo en un mundo mejor''

Quiero que por un momento todos os paréis y reflexionéis sobre la frase de arriba. Quiero que seáis sinceros con vosotros mismos y penséis si realmente es una frase que podríais decirla o si es una frase que al decirla mentiríais. Yo llevo toda la lluviosa mañana de Sábado intentando llegar a una conclusión con respecto a esa frase y me es imposible. Por un lado quiero creer que sí, que puede que una sociedad, una vida, un mundo mejor es más que posible, y por otro que por más que quiera creerlo, y visto lo visto, es de locos pensar que se puede. 

Yo no soy el tipo de persona pesimista, que se resguarda siempre en lo gris, que se aferra a lo lúgubre, o que se cubre con tristeza. Siempre suelo buscar la vía o el camino más sencillo para resolver los problemas y siempre pienso eso de ''Todo va a salir bien''. Por un lado es genial tener una mentalidad sencilla, fuerte y positiva, pero por otro, cuando te anclas en ese ''Todo va a salir bien'', cada fracaso, cada tropiezo, cada herida, cada pérdida, se te incrusta mucho más que a esas personas que ya se lo veían de venir. Pero bueno, lo que no nos mata nos hace más fuertes y sigo creyendo que la positividad gana con creces. 

Pues, pensando y pensando, me he dado cuenta de que no nos merecemos decir esa frase, no tenemos que cargar con esa posibilidad. No puede estar un verbo tan, tan, tan pasivo como ''creer'' en una frase ligada a ''un mundo mejor''. Es imposible. Y he llegado a la conclusión que en esa frase solo hace falta suprimir la palabra ''en'' y así la frase cobra un sentido claro, conciso, de acción. Hay una frase que me encanta, es una de mis favoritas y proviene de uno de mis ''ídolos'' por así decirlo. Es una frase de Martin Luther King y dice así: ''Si supiera que el mundo acaba mañana, incluso hoy yo plantaría un árbol.'' No podemos pararnos y esperar, o creer, que un mundo mejor es posible. Tenemos que levantarnos y contribuir. Porque por una persona que diariamente contribuya a crear un mundo mejor el mundo no va a serlo. Un grano de arena no es un desierto. Un desierto son millones y millones de granos de arena. Es simple, si tú, yo, nosotros, todos, contribuimos a la causa es cuando por fin un mundo mejor esté ante nuestros ojos. 

Ya pienso incluso que la expresión o el sentido ''un mundo mejor'' no existe. No funciona generalizado. Es una expresión que cada uno llevamos dentro y tenemos que fomentarla y expandirla. Si tu lo haces día a día te vas a sentir mucho mejor, y si ves a más gente contribuyendo estarás, finalmente, afirmando esa cruda expresión. Si ayudamos a las demás personas a contribuir en esta causa, ninguno de nosotros habremos vivido en vano. Nunca será tarde para buscar un mundo mejor y más nuevo, si en el empeño ponemos coraje y esperanza. Para que pueda surgir lo posible hay que intentar una y otra vez lo imposible. Si queremos cambiar el mundo tenemos que olvidarnos de las armas y usar las ideas, las palabras, y las manos. Y sinceramente, yo me resigno y me niego a que, cuando yo muera, siga el mundo como si yo no hubiera vivido.

Un día más gracias por aguantar mis chorradas y termino reescribiendo la frase con la que comencé, y así pasamos de lo ilógico a lo lógico, de la pasividad a la acción, de la incertidumbre a la posible certeza, y de lo pesimista, a un poco menos pesimista. 
                         Yo creo un mundo mejor

miércoles, 10 de diciembre de 2014

MONOTONÍA

Llevo ya varías semanas sin escribir absolutamente nada y suele darme mucha rabia. Como sabéis, me gusta escribir sobre muchos temas, tanto generales como concretos, pero al no tener seguidores que me indiquen sobré qué tema les interesaría hablar (cosa que si al autor no le apetece es imposible escribir una entrada decente), siempre he tomado la selección de estos como un misterio. A lo largo del día nos suceden infinidad de cosas. Poca gente le busca el por qué de las cosas y no se paran a pensarlo. Desafortunadamente yo tiendo a preguntarme TODO. Y al encontrarle respuesta, saco una opinión en claro y decido escribirla. Pero casualmente estas semanas han sido lineales, sin alteraciones, sin altibajos, sin situaciones en las que sacar un tema del que opinar, simplemente monótonas.

Y sí, de eso me dispongo a hablar, de la monotonía. No sé si para el resto de personas pero para mi la monotonía es algo horriblemente aburrido. Es una de las peores cosas que me pueden pasar y no la llevo nada bien. Es algo repetitivo. Esa sensación de que mañana vas a hacer exactamente lo mismo a hoy y vas a llegar al mismo sofá al final del día y te volverás a preguntar cuando acabará esta racha tan sumamente normal. Lo mío con la monotonía es odio puro y duro.

Y claro, como yo siempre le busco el por qué a todo, comprensivamente he buscado el por qué a mi etapa monótona y he llegado a varias conclusiones. Puede que estos meses atrás haya estado sumergido en una etapa tan nueva para mí, tan especial, tan diferente y especial, que al acabarla, ha llegado a la normalidad y después de tan poca monotonía, esta monotonía me resulta demasiado pesada. Y tengo verdadero pudor y miedo a esta monotonía, no quiero que mi vida se vuelva invariable, sin sentido. No quiero ser una persona más haciendo lo que hacen los demás, todas las horas de todos los días de todos los años de toda mi vida. NO, me niego.

Y claro, como necesito encontrar solución a este martirio, cojo y empiezo como un loco a hacer estupideces, planear insensateces y decir sandeces. Por un lado quiera o no son ilusiones, cosas que despierten mi día a día y me digan: ''Tío, esto es nuevo, ayer no estaba.'' Pero por otro pienso y sé que uno no puede buscar el final de esa etapa monótona, no tiene la llave para echarle el candado, no tiene la funda que resguarde esa espada. 

Es simple, hay que aprender a esperar. Por un lado es optimismo y por otro esperanza. Pero nunca he sido hecho para tiempos así y no quiero ni un día más así. Ya para todos, evitar la monotonía, se convierte en normalidad y cuando esta entra en tu vida... malo. 

Sinceramente no estoy satisfecho con el resultado por qué no cumple mis pasos a seguir para una buena entrada, pero en fin, todo es empeño y dedicación. Un día más gracias por aguantar mis chorradas y tengo buenos proyectos preparados.

Y quien sabe cuando terminará la monotonía, mañana, el mes que viene, o nunca quizás, en estos casos solo podemos hacer como con alguien que no nos cae bien, sonreír falsamente, esperar que hable, callar, y al terminar, media vuelta y adiós.

Monotonía querida, no eres tú, soy yo.

martes, 25 de noviembre de 2014

ANTE TODO, RESPETO.

Los seres humanos, la mayor plaga que ha existido jamás. ''Somos la especie más inteligente que conozcamos'' Si, enseguida. Totalmente al revés. Somos la especie más estúpida ya que al tener la inteligencia que todos los demás no tienen, no la aprovechamos bien, o quizás no todo lo bien que debería. Que la especie más ''inteligente'' del universo (que sepamos) cree guerras, muertes, violencia, contaminación y un largo etc da muchísimo que desear, y da muchísima pena.

¿Nuestro mayor defecto? Nosotros mismos. Somos el cáncer del mundo. Pero un defecto preocupante del ser humano en la actualidad es el respeto. Hoy en día ya pocas personas tienen respeto a otras, ya los niños no respetan del debido modo a sus mayores, estos mayores ya no se respetan entre sí, y los veteranos abueletes simplemente miran con desprecio una sociedad que de igual manera se vivió en su época, pero con distinto guión. Nunca ha habido una sociedad perfecta, y en mi opinión, nunca la habrá, es imposible. Pero, podemos esforzarnos un poco y al menos conseguir una sociedad respetuosa, ¿no?. Aparte de que ya casi nadie se respeta, ¿que hacen los que si respetan?, ¿siguen haciéndolo revitalizando sus ideales?, ¿se deben dejar ''no-respetar'' por la otra persona? Aquí he de sacar mi lado revolucionario y ni mucho menos. Nadie se merece que alguien sea irrespetuoso con el si este respeta. No sabéis cuantas veces he discutido con alguien que no me respetaba y cuando ha terminado dicha discusión me he sentido orgulloso de mi mismo, sabiendo como soy, siendo como debo ser, debiendo ser como hay que ser. Y claro, diréis: ''Pero, si dices que no hay que respetar a los que no te respetan, ¿por qué has dicho luego que lo haces?''. Pues, porque respetándolo mientras el no lo hace hace que seas irrespetuoso, que la otra persona se de cuenta de la diferencia entre su comportamiento y el tuyo. 

Respetar es empezar a ganar la guerra, es así de simple. Respetar es saber que estás haciendo las cosas bien y te sientes conforme contigo mismo, es saber comportarse en determinado momento. También defiendo que el respeto es algo primordial que te tienen que enseñar cuando eres pequeño. Gracias a mis padres yo no me he quedado sin ese valor que para mi es uno de los más importantes. Yo pienso que si, todos nos respetásemos, todos o casi todos los males del mundo desaparecerían. Se impondría la palabra hablada y la templanza antes que la acción descerebrada y la indecencia. 
El respeto es la base para que el mundo cambie
El respeto a los demás es la llave para poder llegar a la plena libertad. Hasta que no lo entienda el 80% de los humanos tendremos que seguir viviendo a lomos de un mundo de injusticia, corrupción, asesinatos y guerras. Ante situaciones imprevistas o que no te agraden, guardar respeto y silencio dice más que mil palabras y/o insultos. Respetemos a los demás, hoy por ellos, mañana por nosotros. Extraña virtud que pocos poseemos.

Pero volviendo a mi opinión personal, muchas veces te das cuenta de que cuanto más respetas a la gente, menos te respetan ellos a ti. Te notan vulnerable, y esculpen y hunden su ''mierda'' en ti, para hacer de ti algo más ''mierda'' que lo que ya eres, un ser humano. Y respeto hoy en día se entiende como que hay que ser el más fuerte, el que hace lo que los otros no pueden, el que se impone a los demás, el labrarse un respeto. Yo me río de ese respeto. Eso no es respeto, es imposición y deseo de ser el mejor. Y digo una cosa, puede venirme aquí el tío más fuerte y malo o el mejor y el mas bueno de todos, pero si no me tiene un mínimo de respeto, yo le gano en todo con creces. Los que no respetan a los demás no se respetan a sí mismos, y perdón por la expresión pero, sinceramente, dan asco. Y os digo otra cosa, siempre, y digo SIEMPRE, es mejor tener el respeto de una persona que la admiración de miles de ellas. No tienes porque gustar a todos, ni que te conozcan todos, eso es totalmente secundario. Mientras te tengan respeto, no el de mirarte y agachar la cabeza a lo Hitler, eso es imposición y fascismo, es el de mirarte, ofrecerte una sonrisa, y que se acepte el como eres, por fuera y por dentro.  Madurar es cuidar lo que dices, respetar lo que escuchas y pensar lo que callas. Ganaros el respeto de los demás, y no, no digo que es algo que se tenga que conseguir, es ganaros el respeto de la gente teniendo la osadía de ser tu mismo.

Una vez más, gracias por aguantar mis chorradas una semana más. Y tomaros enserio este tema, es el valor más valioso que podemos tener, así que reforzarlo y demostrarlo día a día. 

 Todo lo que he dicho es la base del entendimiento entre los seres humanos; tenemos que saber respetar para que nos respeten

lunes, 17 de noviembre de 2014

SIN LA ILUSIÓN, EL MUNDO, ¿QUÉ SERÍA?

Llevo ya varios días sin escribir nada. No porque no me surgiese, o no me apeteciese, si no porque para aburriros con tonterías mejor os aburro con temas mas profundos, de estos que te acuestes y tengas la necesidad de charlar un rato con tu compañera la almohada. La verdad es que no tenía ilusión, en ningún tema en especial. Puedo hablar de mucho, pero prefiero ilusionarme en uno y darlo todo por él. Pero, como no sale ese uno, mientras hablo de eso mismo, de tener ilusión en algo.

La ilusión es el motor de la vida. Es así. La mayoría de la gente que se suicida se agazapan en que no le ven sentido a la vida, no tienen ilusión en ella. Una de las leyendas del rock se suicidó con una escopeta. Se llamaba Kurt Cobain. Lo nombro por que una de sus míticas frases decía así: ''Cuando pierdes la ilusión en lo único que te apasiona, ya nada te parece suficiente, ya nada te llena completamente.'' A el le llenaba e ilusionaba el rock. Y a cada uno de nosotros nos ilusiona algo, por muy tonta que sea esa ilusión.

Hay muchos tipos de ilusiones. Están las del día a día, las del ''Qué tendré para comer'', o las del ''Hoy la veo''. Pero las que verdaderamente importan son las generales, las fijas. Las cuales influyen tanto en ti que tomas decisiones en torno a ellas. Son las de verdad, las que cuando las cumplas, sentirás la verdadera satisfacción. Pero a día de hoy, las ilusiones tienen poca garantía y pocas se cumplen, se gastan, se saborean. Mientras tengas un corazón lleno de ilusiones, sentimientos, anhelos, pensamientos y sueños, nunca estarás solo. La soledad la justifican aquellos que nada tienen dentro de sí, esos que viajan por la vida con su alma y sus corazones vacíos. La verdad, a mi me encanta estar solo, independiente, a mis cosas, pero siempre acompañado de una mente llena de nombres y un corazón lleno de sentimientos respecto a los mismos. Alguien muy sabio dijo una vez que la ilusión diferencia el futuro, del presente y del pasado. Es decir, que esta en todo su esplendor está plasmada en el futuro, perdura en el presente y se pierde en el pasado. Hagas lo que hagas debes procurar siempre mantener fija una ilusión tanto a largo plazo como a día a día, es lo que te mantendrá vivo. Las personas tienen ilusiones como los pájaros tienen alas. Son las que nos sostienen, las que nos hace seguir adelante. Pase lo que pase debemos tener las ilusiones vivas en todo momento, por que sin ellas, estamos perdidos, como en un laberinto, sin salida. 

Y no con esto quiero decir que ojalá se cumplan todas mis ilusiones, las tuyas y las de todos. Porque el destino no lo quiere así. Yo creo en el destino, en que si algo no pasa o no cuaja es porque no era el momento, el lugar, o la persona. El destino nos puede llevar a la ruina y a la desesperación a través de dos caminos, de rehusarnos del cumplimiento de nuestras ilusiones, y de cumplirlas plenamente. Con esto quiero decir que es horrible que no tengas ilusiones o que nunca las llegues a cumplir, pero igual de horrible es cumplirlas todas, porque así, no te quedará nada. Ya el mencionado Kurt Cobain tenía pocas ilusiones, por no decir una, el rock. Cuando la sació y se convirtió en leyenda, no le quedaba nada, no le veía sentido a nada, no tenía ilusión en nada. Y buscó la salida fácil al laberinto.

Espero que os haya servido de algo, y gracias por aguantar mis chorradas un día más. Para terminar, si hablo desde mis adentros, es mas simple de lo que parece. Mi mayor ilusión es seguir teniendo ilusiones, son las que me mantienen vivo, tanto las pequeñas como las inmensas, y sé, con certeza, que sin ellas estaría perdido. Todo el mundo hemos pasado por el momento en que ves que nada te ilusiona, y que todo te supera, lo que no sabemos es que cada día sale un sol diferente. Los rayos que te deslumbrará este no serán los mimos que ayer, ni los mismos que mañana. Así que aprovéchalos y ten fijas tus ilusiones, estas te mantendrán vivo... y feliz.

La ilusión cuesta muy caro... y yo, estoy endeudado hasta las trancas



martes, 11 de noviembre de 2014

EL TIEMPO ES ORO

Estoy seguro de que todos tenéis siempre presente el tiempo. Yo el primero. Hoy llegando de clases he cruzado toda mi urbanización hasta llegar a mi casa. Unos 6 minutos, 360 segundos de gloria y de añoro. Por cada callejón y rincón se me venía a la mente tantas aventuras, tantas peleas, tantas reconciliaciones, tantos sentimientos... en fin, tanta vida. Al experimentar todo esto supe que ese tiempo y aquellas sensaciones nunca volverían como aquellos días las sentí, y saboreé una mezcla entre tristeza y alegría que me ha hecho sentarme aquí hoy. Hablemos sobre el tiempo.

El tiempo es lo mejor y lo peor. Algo que a veces se necesita y que nunca vuelve. Lo que pasa, pasa, y nunca podrás retroceder, por mucho que duela. Hay situaciones en las que te alegras de que ese tiempo pase, en que tienes un mal día, o una mala semana, y piensas: ''Ojalá que pase rápido'', o simplemente deseas que pasen etapas que han sido marcadas por problemas o tragedias. Y otras veces deseas con tanta fuerza que regrese algún momento en concreto, como para enmendar errores o disfrutar con los que ahora no están, que te das cuenta que jamás regresará y te desplomas. Existe un proverbio árabe, muy certero a mi parecer, que dice que son cuatro cosas las que no vuelven jamás: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.

El tiempo no es algo que todo lo cura, ni mucho menos, lo que soluciona tus problemas, cicatriza tus heridas y limpia tus lágrimas no es el tiempo, es la actitud con la que afrontamos el tiempo que se nos ha dado o que necesitamos para llegar a reencontrarte contigo mismo, y volver a ser tú. No sabéis cuantas veces he oído eso de: ''Bueno tu date tiempo'' o ''Deja que pase el tiempo''. El tiempo es oro y si te das tu tiempo o dejas que este pase con las heridas abiertas, las lagrimas vivas y los problemas sin solucionar solo vas a conseguir tiempo perdido. Nacemos para vivir, y por esto mismo el capital, la moneda de cambio, y el objeto más preciado que tenemos es el tiempo. Es tan breve nuestro paso por esta vida que es muy pésima la idea de no gozar cada paso que damos y disfrutar cada instante que pasamos, con el regalo de una mente que no tiene límites y un corazón que puede llegar a amar mucho más de lo que suponemos. 

Yo he aprendido mucho con el tiempo y observando el tiempo. El tiempo nos enseña muchas cosas. Nos enseña que los hechos son más importantes que simples palabras, que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, por muchas batallitas que hayan librado juntos. Nos enseña que estar enamorado es como el recreo de la vida, como la cerveza del mediodía, como un partido de fútbol los domingos, como un atardecer. Nos enseña que cuando las palabras fallan, la música habla por sí sola. Que por muy fuerte que seamos o aparentemos ser, un abrazo a tiempo cura mil males. Que la palabra escrita, escrita por siempre perdurará. Que quien te quiere en su vida, te busca, piensa en ti y lo demuestra. Que no hay arma más poderosa que la palabra. Que una sonrisa puede cambiar el mundo, y lo más importante, tu mundo. Que si quieres algo, tienes que levantarte e ir tras ello, por muchas tormentas y huracanes haya en tu camino. Ayer era tarde. Y sobre todo, he aprendido, que en la vida no hay que ser perfecto, hay que ser feliz, y esa felicidad es una actitud que te proporcionan los pequeños momentos del día a día. No hay un día feliz, hay un día normal lleno de momentos felices e inolvidables que puede que se repitan, por casualidad, pero otros puede que no y es ahí donde el tiempo te juega una mala pasada.

Pero bueno, no nos desviemos del tema. He escrito estas líneas por tener algunas ideas desordenadas en la cabeza, absorbido por el presente y un tanto obsesionado por el futuro, y quizás ligeramente desencantado o decepcionado con el camino que estamos tomando para llegar hasta él. Nos movemos en él, nuestra vida entera se determina a razón de su caminar, sin saber siquiera qué es, de donde viene y desde cuando lleva aquí. Se mide con un reloj, aunque existe una forma distinta de medirlo en la mente de cada persona. El tiempo es confuso. Lo único que podemos hacer con el es disfrutarlo cada día, cada minuto y cada segundo, exprimiéndolo al máximo para que cuando este pase, tengamos en nuestra infinita mente buenas sensaciones y recuerdos que harán de nuestra vida algo maravilloso. 

En fin, ahora, en lo personal, me pregunto: ¿Qué es lo que mide el reloj? Pues no lo sé con exactitud. Si me apego a la definición textual proporcionada por los libros el concepto sobrepasa mi capacidad de entendimiento. Si pregunto a alguien, cada uno me da una definición diferente, como dijimos antes. Si reflexiono sobre el pasado, no encuentro respuestas claras, ya que por algo es ''pasado''. Busco capturar el presente, pero me es imposible. Sin denotar un tono pesimista, he de decir que esta es una idea de uno más entre muchos a los que les gusta perder el tiempo, vagando sobre preguntas sin respuesta.

Finalmente, me despido de vosotros y os doy las gracias por aguantar mis chorradas un día más. Quedaros con que el tiempo es relativo, y que lo único que podéis hacer con el es rellenarlo con momentos felices. Paz.

El tiempo para el que espera es eterno, para el que ama es muy corto y para el que sufre demasiado largo

domingo, 9 de noviembre de 2014

PUNTO Y APARTE

Nueva etapa, nuevo camino, nuevas aventuras, nuevas personas, en fin, todo nuevo. Siempre hay que saber cuando una etapa ha de terminar por mucho que quieras anclarte en ella. Si insistes en permanecer aferrado a ella, cuando su fin ha llegado, no vas a encontrar ahí la felicidad y la emoción que un día te generó. Cuando llega al final es necesario, ya no olvidarla, pero si archivarla y empezar una nueva hoja, un nuevo trabajo, un nuevo proyecto. Cerrar círculos, dejar personas, archivar recuerdos o terminar capítulos, como quieras llamarlo, lo importante es que consigas cerrarlos del todo y quedarse con lo bueno, cerrar momentos de la vida que se van marchitando, clausurando, pudriendo.

Esto se aplica en todos los campos. Si has terminado tu labor en un sitio, apresúrate a descubrir nuevos horizontes. Si se ha acabado la relación con una persona, ten el valor de reconstruirte y fortalecerte. Si tu amistad se acaba con alguien, recuerda con una sonrisa las batallitas que librasteis juntos. Si cambias de ciudad, recuerdala con añoro y saborea la sensación de llegar a un sitio completamente desconocido, descubriendo poco a poco sus rincones y su gente y los que estos te pueden aportar.

Si te aferras al pasado y te revuelcas en el intentando encontrar los porqués de su final para entender que sucedió y por que acabó, solamente conseguirás marchitarte, clausurarte y pudrirte con él. Te desgastarás infinitamente, y finalmente cuando no haya marcha atrás, descubrirás que tanto tú, como yo, como tus amigos, familiares y conocidos, todos y todas, estamos abocados a ir cerrando caminos y a empezar otros nuevos, por que esto forma parte de la vida: Vivir y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado y preguntándonos: ''¿Por qué?''. ''¿Qué hice mal?'' Lo que sucedió, sucedió, y hay que saber soltarlo, desprenderse de él, y saber apreciar los buenos momentos que pasaste en aquellos tiempos. No podemos querer ser niños siempre, ni adultos nunca. Hay que saber cerrar círculos con quien no quiere estar vinculado contigo. Los hechos pasan y hay que dejarlos ir. Por eso es necesario destruir recuerdos negativos, pasar página, tirar hojas... En la vida nadie sabe que cartas les va a tocar, ni nacen sabiendo jugarlas, simplemente se va aprendiendo a vivir jugando con estas y aprendiendo a ganar y a perder. Hay que dejar ir, hay que pasar página, hay que aprender a vivir con lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó.

La vida está hecha para ir adelante, no para caminar hacia atrás. Dejar puertas abiertas ''por si acaso'' puede suponer no vivir tu presente con toda la satisfacción posible. Hay que depositar ilusión en cada momento, en casa situación. Novios o amigos que no llegan a olvidarse, si ves que hay algo más que hacer con ellos, ¡hazlo!. Pero si realmente sabes que no hay nada que hacer, déjalos ir, y deseales la felicidad que tanto quieres conseguir dejándolos ir. Pero no los dejes ir por orgullo ni por lo que piensen los demás. Si no por que tu sitio no está ya allí, que te han sustituido o simplemente el sitio que ocupabas ya no existe. Ya no encajas allí, en ese lugar, en esa situación, en ese corazón, Ya no son los mismos y tu ya no eres la misma persona que hace dos días, que hace dos meses, o que hace dos años. Si decides volver al pasado, finalmente te darás cuenta de que ni tu eres el mismo, ni la situación es la misma. Nada es igual. Nada permanece quieto, todo está en movimiento.

Para terminar, decirte a ti que me lees, a todos, que nada ni nadie es indispensable en nuestras vidas. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada de esas cosas son necesarias para vivir, por que si os parais a pensar, nacimos sin ningún adhesivo, sin estar anclados a nada ni a nadie. 

Tira, olvida, desprende, sacude, suelta, cierra, termine, archive... Como Risto Mejide dijo: ''Crecer es aprender a despedirse''. Hay que saber cuando decir ''adiós'' y cuando ''hasta pronto''. Pero recordad, nada ni nadie debe perjudicaros tanto como para no querer seguir. Tu felicidad solo depende de ti. Y de nadie más. Para finalizar, recomendaros leer a Paulo Coelho, gran novelista y dramaturgo brasileño, que tanto me ha inspirado y ayudado en estos momentos. Un día más, gracias por leer lo que escribo y espero haber llegado un poquito a vosotros. Paz.

Algún día todo tendrá sentido. Así que, por ahora, ríete de la confusión, sonríe a través de las lágrimas, y sigue recordando que todo sucede por alguna razón

martes, 4 de noviembre de 2014

TOCANDO FONDO

Llevo dos días sin escribir y no es porque no haya tenido tiempo, simplemente siempre que escribo intento estar al máximo para poder expresar todo lo que siento y quiero. A veces es difícil transmitir lo que verdaderamente piensas de algo, o lo que sientes en cada momento. No lo sé, debe de haber mucha niebla en mi camino por ahora. 

Dicen que un ser humano puede sobrevivir a casi cualquier cosa. Pero yo pienso que este puede sobrevivir si ve un final en el camino, una solución al problema o un rayo de sol en un día nublado. Pero cuando no hay ese final o tu vista y mente no llegan a disiparlo, es imposible afrontar día a día algo que no sabes realmente cuando llegará a su fin. Puede que unos días, unos meses, o unos años, en fin, son solo etapas, mientras tengan un final para que de comienzo otra. Alguien que admiro mucho y que se suicidó por no poder más y que todos sabéis quien es, sobretodo con esta frase, dijo: ''Admiro a la gente que vive sin problemas, que miran el mundo con despreocupación. A diferencia de ellos yo sufro más de la cuenta'' Y me identifico con esto por que he intentado miles y miles de veces ser así, tomármelo todo a cachondeo, y me ha sido imposible. No se si es porque no comprendo esta vida o si es que aún no me he leído el manual de como funciona.

 Y he aprendido poco a poco, para qué negarlo. He aprendido que quien no te busca no te echa de menos, que quien no te echa de menos no te quiere. Que el destino decide quien entra en tu vida, pero tú decides quien se queda. Que la verdad duele una sola vez y la mentira duele siempre. Y esto se aplica en todo, especialmente en el amor. ¿Qué mierda (perdón por la expresión) de amor existe hoy en día? Ya nadie se toma su tiempo en enamorarse, por eso las relaciones son más difíciles, las conversaciones ahora se plasman en textos, los argumentos ahora solo se trasmiten en llamadas y los sentimientos en estúpidas indirectas. La palabra ''amor'' es utilizada fuera de contexto, la inseguridad se volvió una forma de ver las cosas, los malditos celos que te comen por dentro en hábito, engañar en accidente y el dolor es algo habitual. Nunca hay que dejar de luchar ni mucho menos abandonar la batalla en plena disputa. Nadie sabe en realidad que es lo que tiene, hasta que enfrenta el miedo de perderlo para siempre, como dice el dicho. El dolor es lo único que nos hace saber que aún estamos vivos. Ahora el odio y el amor van de la mano, y la curiosidad nace al querer experimentar con otra persona lo que de sobra ya se ofrecía. En la vida lo más triste no es estar mal en todo, si no tener la felicidad a un paso y no poder conseguirla. Miras hacia abajo y no verte los pies es curioso y impotente. 

El tocar fondo no es un retiro de un fin de semana, no es un jodido seminario. Hay que dejar de controlarlo todo y soltarse, pero cuando estás atado totalmente, soltarse es imposible. Me identifico mucho con el protagonista de la serie ''Como conocí a vuestra madre'', Ted, en todos los sentidos de su personalidad, enamoradizo, dando tumbos con su corazón, pensando todo al milímetro. Soy un Ted queriendo ser un Marshall, (sólo los que habéis visto la serie me comprenderéis).

Uno no para de escuchar eso tan simple de: ''Sonríe, día a día. Simplemente sigue adelante.'' Esas personas está claro que nunca han pasado por algo parecido. Es muy fácil decirlo desde el otro lado. Las mejores personas siempre sufren porque siempre están ahí dándolo todo sin esperar nada a cambio y eso nadie lo ve. Uno debe vivir como cree pensar para no tener que, cuando esté tocando fondo, pensar como vive. Hoy ni un final para esta entrada es preciso. 

Todo esto no es un signo de debilidad, simplemente una muestra de que uno ha sido fuerte durante mucho tiempo. 

sábado, 1 de noviembre de 2014

OLVIDAR

Ya que ha llegado el fin de semana me ha dado más tiempo a sentarme frente al ordenador y cuestionar sobre qué tema escribir. Bien. El olvido es algo que está con nosotros a lo largo de la vida y en todas nuestras etapas. A lo largo de nuestra vida muchas personas que están se irán, muchas que no están volverán, y muchas que están por llegar y no somos conscientes de ello. Hay personas que están obligados a irse y otras que deciden separarse de tu lado. Son dos tipos de olvido muy diferentes.

A esas personas que desgraciadamente ya no están con nosotros y que no se marcharon voluntariamente más que olvidar se les debe recordar. Tanto yo como tú, tenemos en nuestro recuerdo personas importantes que ya no nos acompañan en nuestro camino. Recordar es saber olvidar en este caso, el olvido siempre se va a dar. En días, semanas, meses o años se irán olvidando poco a poco, incluso a las personas de las que hablamos ahora mismo. Pero en este caso, al olvidar, hay que recordar, sentirlos contigo, como ellos querrían. Este ''olvido/recuerdo'' es, para mí, el más doloroso, ya que lo que se ha ido no va a volver y nunca, y repito, nunca, va a ver alguien que pueda sustituir a estas personas, que fueron únicas en tu vida. Eso es lo que hace el recuerdo más valioso. A estas personas hay que olvidarlas y recordarlas siempre con una sonrisa, y si hay llanto, que créeme, lo habrá, ese llanto debe ser por aquella felicidad que te transmitieron y aquellos momentos felices que disfrutaste junto a ellos. Tanta gente mala aquí y cuanta gente buena allí arriba. Todo muy injusto si, pero muchas cosas son injustas en esta vida y en vez de pasar el tiempo maldiciéndola, emplealo en acordarte unos segunditos cada día de esa persona para que su recuerdo permanezca eterno en tu corazón. Personalmente este tipo de ''olvido'' es el más tierno, el mejor. Yo tengo a una persona muy importante allí arriba para mi que significó muchísimo, era muy especial. Nunca creí que se iría tan pronto. Parecíamos eternos cuando estábamos juntos. Pero sé que fue una ilusión así como esta vida, donde todo nace y todo muere, donde todo llega a su fin. Solo espero que allá donde esté esté bien y que recuerde que siempre le recordaré. Al saber que ya no está, siento que la vida es muy frágil y corta. Que la dejamos pasar muchas veces pensando que será eterna y que nunca tendremos que irnos. En su nombre, en su memoria, prometo vivirla al máximo hasta que algún día me llegue el momento de reunirme con todas las personas que están allí. ''Las flores crecen hasta en el cielo, para los amigos que allí tenemos''.

Dejando el recuerdo atrás y tal melancolía, nos adentramos en lo que verdaderamente quería hablar, y es del otro tipo de olvido, de esas personas que decidieron irse de tu vida. Esas personas que en su día dieron todo por ti, donde tu ocupabas un lugar importante en sus vidas y ellas uno esencial en el tuyo, donde erais uña y carne, donde erais una sola persona. Y que en cuestión de días sois desconocidos. Si, todos hemos tenido un caso similar. Yo no se los demás, pero si alguien a significado tanto para mi, nunca lo podría olvidar en cuestión de semanas, y mucho menos que otra persona sustituya el sitio que tenía en tu vida. Si así se ha hecho es una mentira. En ese momento en el que te sustituyen, pierdes los nervios y te vienen muchas cosas a la cabeza y ves que no eres feliz... pues bien. Podemos ser felices en la medida que sabemos olvidar. Si una persona es justa nunca usaría a una persona para olvidar a otra. Podría hacer lo típico de dar consejos para olvidar a este tipo de personas pero ninguno os valdría, por que aún no me han valido a mi. Todo esta en vuestra cabeza. Hay millones y millones de personas en el mundo dispuestas a dar todo por alguien. No dejes que una persona haya decidido irse de tu vida y estés sufriendo por ella te haga perder la esperanza en las personas. Yo sinceramente la he perdido, pero supongo que como todo es cuestión de tiempo que recobre esa esperanza pero es muy angosto y difícil. El tiempo es clave. La base para olvidar a estas personas no es autoconvencerte de que las has olvidado. Es rehacerte por dentro. Ahora lo importante eres tu, no esa persona. Agota tu tiempo en ti y da minutos de tu preciado tiempo a las personas que hacen de tu vida algo más especial y feliz, no obtuso y abstracto. Hay que saber olvidar. No hay una guía para olvidar a alguien. El tiempo te lo dirá y llegará el día en que te hablen de esa persona y digas: ''Vaya, ya ni me acordaba.'' Y lo digas convencido. Ese día, comprenderás que la felicidad esta dentro de uno, no al lado de alguien. Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón. Llorar también sirve y parece estúpido, pero muchas veces las palabras no pueden decir lo que las lágrimas pueden expresar. García Márquez ya dijo una vez: ''Recordar es fácil para quien tiene memoria, olvidar es difícil para quien tiene corazón.'' Y qué razón tenía. 

Mi consejo. Seguir adelante, aunque creas que ya nada tiene remedio, aunque pienses que no vas a salir nunca de ese bache, que no va a haber una ventana abierta para esa puerta cerrada. Recuerda, siempre hay una salida.





''La vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento''

miércoles, 29 de octubre de 2014

NINGUNA RELIGIÓN VALE UNA SOLA GOTA DE SANGRE

Antes de empezar esta entrada, quiero avisar que no va a ser tan profunda como las anteriores. Esta se va a centrar más en la crítica que en la profundidad. Ver críticas de ateos hacia la religión y de los religiosos al ateísmo es como ver a Adolf Hitler hablando de los judíos y estos de Adolf Hitler, el cual se consideraba muy católico y fiel religioso.

Antes de empezar mi, por así decirlo, crítica, quiero dejar clara mi posición. Yo estoy bautizado, hice la comunión e incluso la confirmación. Yo creo en algo, sí. Creo que en todo este caos debe de haber una explicación que incluso la más exacta de las ciencias, hoy en día, no ha podido llegar a descubrir. Creo en la casualidad, en el destino, en la ciencia... y diréis: ¿Y en Dios, no? Pues depende de la manera que defináis Dios. Porque si algo puedo deciros rotundamente que no creo en la Iglesia. Quien cree a la Iglesia cree a la corrupción. No estoy así atacando ni mucho menos a los creyentes, yo soy uno, pero no creo en el Dios que nos pinta y nos ha estado pintando la Iglesia desde el principio. Para empezar mis Dioses son mis padres, esas personas que han dado la vida y han sudado sangre para darme comida y formar a la persona que soy hoy. Sin ellos, primero, no existiría, y segundo, hay padres que abandonan a sus hijos al nacer y ya no dejándolos en adopción, si no, drásticamente, en un contenedor. En esa situación no hay ni un Dios que les ayude. También creo que no se debe ''no creer'', ya que a mi parecer quien no cree en algo, no es nadie. Yo defino a los ateos como personas que no creen ni en el Dios pintado por la Iglesia ni en ningún tipo de cosa parecida. Pero me refiero a esas personas que te dicen: ''No, yo es que no creo en nada, vivo y ya está.'' Imposible a mi parecer, no creer es no ser. 

Ciertamente nunca he llegado a una conclusión respecto a lo que creo. Creo en la vida fuera de la Tierra, cosa que estoy seguro de que ya hay más que suficientes pruebas para que los respectivos gobiernos den la noticia, pero no la dan por que por un lado u otro afectaría eticamente a las religiones. Pero hace un tiempo me dejé claro que la Iglesia como es a día de hoy no debería existir. Y no vengo sin pruebas. Podrían venir miles y miles de párrocos a mi blog a reivindicarme el por qué de mis palabras. Pero leyendo lo de a continuación se responderían ellos solos.

Indagando por el amplio mundo de YouTube, encontré en un vídeo del youtuber llamado AuronPlay, un artículo muy interesante de este tema. 

Hace ya unos meses, un político del PSOE, llamado Pedro Zerolo se sinceraba con la prensa y comunicaba una triste noticia; le habían diagnosticado cáncer. Si, esa horrible enfermedad que dichosamente arrasa cada año llevándose buenas personas junto a ella. Pues bien, hay un vídeo difundido en el cual en un programa de televisión, un presentador y un sacerdote hablaban sobre este tema. El presentador empieza el vídeo publicando que Pedro Zerolo sufre de cáncer. El presentador aclara que él personalmente no se ha alegrado pero que la noticia no le ha causado ningún trauma. Bien, Hasta aquí es respetable, no hay que ser demagógicos. Quizá su postura, dado que esta en la televisión, no sea la mas adecuada, pero es su opinión y hay que respetarla. La cosa llega al límite a partir de aquí. Agarraos bien al asiento por que lo que hay que oír es para replantearse muy seriamente la poca humanidad que tienen estos señores. Más tarde, el presentador dice textualmente: ''Es mas, a mi la suerte que corra Pedro Zerolo me la trae al pairo.'' Aquí ya hay que cuestionarse seriamente la clase de persona que es este figura. Ahora, habla el sacerdote, el cual dice: ''Todo pecado tiene su castigo.'' Refiriéndose claramente a la homosexualidad de Zerolo. Quiere decir claramente que Zerolo, ha pecado al ser homosexual y que su castigo divino es pillar un cáncer. Ya vemos a estos dos individuos de qué casta salen. Mas tarde quieren dejar claro que Zerolo fue el abanderado por el movimiento gay en nuestro país, dicen que haciendo esto, ha atacado a la Iglesia católica, ha atacado a los católicos y ha atacado al país. Atacando están estos dos individuos y su poca vergüenza. Y sinceramente si los que leéis esto estáis a favor, es lamentable. Y si los que lo leéis sois católicos y creéis en la Iglesia... esto es realmente lo que promueve la Iglesia... lo dicho, patético. Ya espero que esteis flipando por que yo, sinceramente, estoy escribiendo esto con la vena saltada. Pero ahora llega lo mejor, el presentador dice: ''No cambiaría la vida de un perro por la de Pedro Zerolo.'' De verdad, yo amo a los animales con todo mi corazón, pero por la manera que están diciendo esto, es inaceptable. Unos perros son más personas que ellos. El sacerdote a consiguiente, con intención de superar tal barbaridad, dice: ''Hay tanta basura social, que habría que tomar una decisión, y que es doctrina católica por cierto, y es la de eliminar a esta gentuza que hace la vida imposible a los inocentes.'' Alomejor se refiere este sacerdote a sus compañeros que violan a niños y estafan a la gente, y lo digo claramente ya que se han dado muchos casos. Sinceramente, si es doctrina católica, yo no quiero su religión ni regalada. Es una barbarie que digan esto de una persona homosexual. Vergüenza, de verdad, siento vergüenza, y mucho asco. 

Quiero dejar claro que es la Iglesia la que me da vergüenza, una Iglesia que promueve una supuesta religión, a manos de una secta de retrógradas, fascistas y basura social. Gente que conozco muy cercana a mi, murieron con cáncer. ¿Acaso estos individuos están insinuando, que a estas maravillosas personas les ha caído un castigo divino? Es hasta doloroso hablar de este tema y de esta panda de gentuza. El mismísimo concepto de pecado viene de la Biblia. El cristianismo ofrece solucionar un problema que él mismo creó. ¿Estarías agradecido a una persona que te cortara con un cuchillo para poder venderte una venda? Dios dice haz lo que quieras, pero toma la decisión incorrecta y serás torturado por toda la eternidad en el infierno. Esto, señor, no es libre albedrío. Sería semejante a un hombre que le dice a su novia: ''Haz lo que desees, pero si eliges dejarme te seguiré el rastro y te volaré los sesos''. Cuando un hombre dice esto, lo llamamos un psicópata, y pedimos a gritos que sea encarcelado o ejecutado. Cuando Dios dice esto mismo, lo llamamos ‘amor’ y construimos iglesias en su honor. Ojo, en toda la entrada he criticado a la Iglesia y lo que ella intenta inculcar. Yo creo que hay algo, una serie de circunstancias que rigen el destino de cada persona. No me considero una persona atea. Pero si tengo que opinar sobre la Iglesia viendo esta noticia... es para llevarse las manos a la cabeza y preguntar a ese supuesto Dios cómo ha dejado que sus enseñanzas y esencias las propaguen gente así. Es totalmente patético. El Dios que defiende la Iglesia es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre.

De una manera u otra, seas católico o ateo, o seas otro loco como yo, todos debemos coincidir en que este tipo de individuos deberían postrarse delante de Pedro Zerolo y pedirle perdón. Una Iglesia que defiende esas ideas pierde todo su valor. Espero que reflexionéis sobre esto señores, que no os cuenten milongas, y una cosa está clara...

No sé si existirá Dios, pero sería mejor para su reputación que no.

martes, 28 de octubre de 2014

LA MEJOR ETAPA DE LA VIDA

Cuando a alguien le preguntan: ¿Y para ti, cual fue tu mejor etapa?. Este se dispone a pensar y a intentar de alguna manera acordarse de qué etapa le proporcionó más felicidad, diversión, sentimiento, etc... Pero mágicamente es justo la etapa que menos recuerda, la etapa en la que todo valía, en la que todos valían, en la que tú valías... la infancia.

Todas mis entradas llegan acompañadas de una inspiración, situación o circunstancia que se ha dado a lo largo de mi día o semana. Esta no iba a ser menos. Esperando, como no, en la parada de autobús de la universidad de Sevilla a mi casa, me percaté de dos mocosos de temprana edad, rondando los seis años, ambos de pelo rubio y de ojos azul cielo. Tanto uno como el otro iban saltando y chillando con una sonrisa esbozada en sus caras. La madre les riñó, ahí descubrí que eran hermanos y estos le pidieron chucherías a la madre. Ella aceptó y se las proporcionó. No debo negar que no llevaba un día para tirar cohetes, pero la cara de felicidad que vi en esos niños mientras jugaban y comían fue un verdadero rayo de luz en un día de tormenta. Todo eso me hizo pensar que infancia había tenido y aquí estoy dispuesto a contarla. Sin mas dilación, hablemos de la infancia.


Situémonos. Si hablamos de la infancia de 0 a 4 añitos somos un par de pañales, biberones llenos de una extraña mezcla misteriosa de leche y demás que a día de hoy sigo sin encontrar la dichosa receta de tal exquisitez, y por una parte nadie nos hace caso ya que no podemos hablar y no escuchan lo que necesitamos, y por otra parte están minuto si y minuto también pegados a nuestra blandita y suave cara. Es una etapa en la cual no sabemos donde estamos, todo es nuevo y bueno, mucho no hay que decir ya que ninguno nos acordamos, por mucho que hagamos memoria. Ser un bebé era como ir a un hotel de cinco estrellas durante 4 años gratis. Ala, a disfrutar.




 Pero la esencia real de la infancia se establece entre los 5 y los 9 años. Etapa en la cual tu vida está llena de alegría. Etapa en donde todas las personas eran tus amigos, donde solo cabía la diversión y el amor, donde un recreo era más que un trofeo, donde no había diferencias entre ricos y pobres, chicos y chicas y mucho menos nacionalidades. Era el mundo de los niños, donde el daño estaba prohibido, donde ser el pequeño significaba que eras lo primero. Solo gastabas tu tiempo en sonreír, saltar, jugar, regalar sonrisas y cariño. En otras palabras, vivir. Lo maravilloso de la infancia era que cualquier cosa era maravillosa. Nuestro único problema era si al llegar a casa estaría los dibujitos en la televisión que tanto nos divertían, si el balón estaba inflado o si tus amigos te estarían esperando. El amor era felicidad, todos se querían y jugaban al unísono del atardecer. Un día era un folio en blanco en el que podía suceder cualquier aventura, sin obligaciones ni restricciones. La vida diaria de las vacaciones de verano se daban en tu vida en todas las estaciones. Nuestros padres eran nuestros héroes y nuestro refugio estaba alrededor de los brazos de nuestra madre. Perdonar se nos daba de fábula y un error no suponía ni lo más mínimo. Todo se enlazaba y arreglaba con una sonrisa o carcajada. No hay siete maravillas del mundo a los ojos de un niño, hay siete mil millones de maravillas. Porque lo que se es de niño, no se es nunca. Siempre disfrutando el tiempo, siempre siendo de VERDAD.


Ya en lo personal debo decir que no hay etapa más bonita que la ya nombrada. Yo fui un niño muy feliz, sin temor a nada, sin rencor a nadie… Todo se lo debo a mis padres, ellos me lo han dado todo, ellos sí son mis Dioses. Yo fui afortunadamente el ‘’pequeñín’’ de la casa y nunca me ha faltado de nada, unos padres que no me los merezco y un hermano que me ha acompañado en todas mis historias. Solo puedo, si lo leen, darle las gracias desde lo más profundo de mi corazón. Lo que seremos está allí, en su configuración y sus objetos. Nada en el mundo abierto y andarín podrá reemplazar al espacio cerrado de nuestra infancia, donde algo ocurrió que nos hizo diferentes y que aún perdura y que podemos rescatar cuando recordamos aquel lugar de nuestra casa.

Para terminar, en vez de centrarme más en mí, querría deciros que desafortunadamente miles y miles de niños, no pueden disfrutar de la preciosa infancia que tú y yo hemos podido tener el placer de vivir. Esos niños, de África, Etiopía, y demás zonas pobres del planeta nacieron ya sufriendo, en vez de correr y jugar, corren y huyen de las guerras, en vez de pedir chucherías a sus madres piden agua al cielo, en vez de sonreír, lloran. El poder de difusión que tiene Internet es muy poderoso y sólo quiero concienciar y remover un poquito vuestros corazones, ya que si no pueden hacerlo ellos, que ni saben lo que es Internet, lo hago yo con todo mi corazón. Quien pueda y quiera, puede apadrinar un niño, donar comida a una ONG, o simplemente saber que, no muy lejos de aquí, un niño de apenas 5 años, está ya luchando por sobrevivir. Muchas gracias a todos.

La infancia es algo de la que todo el mundo debería   poder disfrutar y recordar con una sonrisa







lunes, 27 de octubre de 2014

NO TODOS LOS SERES HUMANOS SON PERSONAS

Venía de la universidad decidido a tratar un tema sobre la religión y la Iglesia que me molestaba mucho, pero en la vida siempre hay cambios bruscos de inspiración. Tras leer unas cuantas cosas y unas cuantas opiniones, me he decidido sin pensarlo dos veces a hablar de las personas. Bueno, y de lo que no son personas. 

En esta entrada va a ver mucho enfoque personal ya que si me he aventurado a escribir sobre esto es por que algo me ha afectado o me ha hecho pensar, cosa que agradezco de corazón a la ''persona'' que ha causado esa inspiración. A ti, muchas gracias de verdad. No te podía estar más agradecido. Nótese la ironía.

Antes de centrarme en mi persona, por así decirlo, voy a hablar un poco sobre lo que viene a ser una persona, y lo que viene a ser una persona sin respeto, sin vergüenza, sin madurez, que ya directamente se le puede excluir de su descripción la palabra ''persona''.

Estamos las personas, sí, me incluyo totalmente. Esas personas normales que aunque la vida, que nunca se nos dijo que fuera a ser fácil, nos golpea de vez en cuando, preferimos una sonrisa antes que una tristeza, un dar la mano antes de dar un puñetazo, un ayudar a los demás antes que arremeter contra ellos. Nos caracterizamos por ser humildes, en la medida de lo posible, solemos poner los problemas de los demás antes que los nuestros instintivamente, es algo que no podemos controlar y que para mí es un defecto, ya que estamos siendo egoístas con nosotros mismos. Está bien que ayudemos a los demás, ya lo hacemos, pero hay veces que esos ''demás'' se merecen eso que les pasa o más, y nosotros aún sabiendo que nos han hecho daño, les ayudamos y no cicatrizamos heridas. Somos de los que dicen ''te perdono'' y ''gracias'', esta última casi cincuenta veces al día. Somos de los que damos todo de nosotros y acabamos peor que nadie solo para que ese nadie esté un poquito mejor que nosotros. Somos de los que por mucho cerebro que tengamos nos seguimos y nos seguiremos guiando por el corazón, porque se le puede engañar a la mente, pero no al corazón. Somos de los que aun que arremetan contra nosotros con humillaciones públicas, insultos, falta de respeto, etc... seguimos comportándonos como debemos y no hundiendo y humillando a otros por mucha comida que haya robado, o gente haya matado.

            RESPETO SIEMPRE. HUMILDAD SIEMPRE, CORAZÓN SIEMPRE.

Por otro lado, están esas cosas que se parecen a las personas pero con la ausencia de características y rasgos propio de las personas. La verdad es que llevo rato pensando como llamar a este grupo pero no se me ocurre nada original... podría decir cerdos, sinvergüenzas, sin respeto alguno, malas personas, pero entonces, el menda que escribe este blog estaría en este grupo y por desgracia para algunos y alegría para otros no es así. Este grupo, son iguales que las personas, incluso pienso y llego a defender que tienen sentimientos y que son capaces de querer, por mucho que lo dude. En su vocabulario no está la palabra ''perdón'', pero si ''lo siento''. Esta última la usan muy a menudo. Suelen cometer muchos errores, muchos, que los idiotas del grupo anterior acabamos perdonando. Pero cuando los idiotas del grupo anterior cometemos un error, este grupo es letal. Parece que cometen tantos errores que cuando lo hace otro es su manera de desahogarse y auto-decirse: ''Yo no soy el/la único/a''. Claro que no, no sois los únicos que os equivocáis, pero si los únicos que respondéis al error de los demás con tan poco respeto, y con tan poca vergüenza, que os merecéis ser los únicos. En este grupo la mayoría no saben lo que es la madurez y desgraciadamente les encanta la palabra ''venganza''. La mayoría de este grupo con el tiempo cambiarán, está claro, pero sinceramente a mi me daría vergüenza, cosa de la que carecen, tener treinta años y saber que todo este tiempo atrás he sido de la manera que son. Nada más que decir de este grupo, aunque se merezcan mucho más.

Ya en el campo personal poco puedo decir ya que los que lean lo anterior sabréis como me siento. Es simple, Eres persona, sí, del primer grupo. Si eres persona, tiendes a equivocarte ya que la equivocación es la mejor manera de aprender. Y cuando haces algo mal, pides perdón. El problema llega cuando no perdonan y vas intuyendo que se trata de una persona del grupo segundo, de los que cometen mucho y perdonan poco. En ese momento sabes que lo has hecho mal, pero que no te deberían de tratar así cuando en situaciones similares o peores has mirado a otro lado y perdonado. No debes llegar al enfado por que eso te hará ser vulnerable. No soy de los que se enfadan. Si algo no me gusta no tengo que insultar, faltar al respeto o humillar públicamente, características de los del segundo grupo. Debo callar, ya que el silencio es la mejor de las armas, y desaparecer. Lo que tienen que saber los del segundo grupo es que cuando critiquen, insulten y demás, se deben asegurar de que no están criticando ni insultando cosas que hacen o que son ellos. Gran fallo. 

En fin. Solo un mensaje personal. No soy como tú, ni me gustan tus formas ni tus actitudes. Procuro no ponerme a tu altura e ignorar tus desprecios, pero una cosa te advierto: a pesar de que me costará más que a ti, también puedo ser muy maleducado e hiriente. Entonces y solo entonces, entenderás el daño que puedes llegar a hacer.

Para los que hayáis, paséis, o estáis pasando por lo mismo. Recordad, sois personas, y todos cometemos errores. No dejéis que os hundan mentiras, humillaciones, y insultos provenientes de grupos como el segundo. Solo os perjudicareis a vosotros mismos. Usad el silencio como arma, es lo que más duele, y no os pongáis nunca a su altura. Enmendar el error causado, aprended, y no volváis a cometerlo, y recordaros día a día que sois mejores personas por no perder el tiempo en eliminar esa imagen que tienen de ti o limpiar tu nombre. Los que verdaderamente te conocen sabrán como eres, y los que crean esas aberraciones simplemente no deberán estar en tu vida. 

Y para que los del grupo primero me entendáis:

A palabras pronunciadas por laringes inconscientes, trompas de Eustaquio en                          estado letárgico y pabellones auditivos súperlapetaticos. 


domingo, 26 de octubre de 2014

NADIE ES PERFECTO

En la RAE, la definición de Perfección es la “Ausencia total de defectos o errores”.

Ni tú, ni yo, ni el hombre más listo del mundo, ni el que todo lo tiene es perfecto. La perfección en sí no existe. No es nada bueno ya que en el momento que obtienes esa ''perfección'' estas garantizandote que en nada puedes ya mejorar, dar mas de ti, y eso crea la infelicidad. Aún sabiendo que la mayoría compartiréis mi idea y creáis que es lo lógico lo que he dicho, hay un grupo de personas que creen en la perfección y en personas perfectas, y eso me entristece, confunde, he incluso molesta. Partiendo que el ser humano es un defecto de por sí, no hay nada ni nadie perfecto. No hay una forma de hacer las cosas perfecta, hay una forma de hacer las cosas de la mejor manera que creas posible.

El verdadero desafío pasa por aprender a querernos como somos: a veces grandes y exitosos; otras, pequeños y frágiles. Personas reales, que no perfectas, con defectos e inseguridades; pero al mismo tiempo, únicos.

Todos cometemos errores. Muchas personas nos han hecho daño y apuesto a que en alguna ocasión también lo hemos causado. Algo que me molesta mucho y que es una realidad es que la persona que suele causar daño (ojo, en el sentido que pretendo referirme no es daño físico, más bien el daño a alguien a quien quieres) cuando lo causa, no repercute tanto por que ya sabes como es esa persona y como que te lo vienes de venir. Pero cuando el daño lo causamos gente que, somos buenas personas, que no iba intencionado, que siempre intentamos ayudar, y que nos preocupamos mas de los otros que de nosotros mismos, pues ese daño aumenta considerablemente y a esa persona le va a perseguir esa acción mucho tiempo. Sobretodo ya cuando el daño lo recibe alguien a quien quieres, alguien con quien ya no tienes trato por ese daño causado. Por un lado el perdón siempre tiene que estar presente, es algo que tiene que prevalecer por encima de todo. Pero siendo quizás egoísta opino que errores tenemos todos y que sobretodo a una persona que es buena de por sí, que intenta ayudar, que lo da todo siempre, no creo que se merezca tal consecuencia por algo que el perdonaría y cuando ha perdonado cosas peores. Por igual también si ya esa persona que ha hecho daño y que ha cometido un error es más sensible de lo normal, las cosas le afectan mucho mas. Hasta el punto de enfadarse con la vida la cual piensa que es injusta y llegar a la estúpida conclusión de que en esta vida, o quizás en esta edad es bueno ir de malas y centrarse en uno mismo para de alguna manera no sufrir tanto o simplemente ponerte una barrera de invulnerabilidad para que los golpes que te de la vida y los cuchillos que te claven por la espalda no lleguen a ti.

Ya personalmente debo decir que soy un tipo de estos últimos. De los que han sufrido mucho, de los que le afectan las cosas mucho, y de los que han hecho algún que otro daño sin intención alguna. Y sí, también pienso que para el grado de error del que he pecado se han tomado medidas bastante exageradas y me entristece mucho estar en esta situación.
No tenía esta entrada preparada para hoy y ni siquiera ahora mismo creo que la vaya a subir. Pero una esencia de mi blog es escribir sobre lo que me pasa, siento, o veo en cada momento y veía imposible hablar de ningún otro tema si no era este. Sinceramente pienso que aparte de mi familia, me conocen verdaderamente dos personas. Los demás crean una imagen de mi basada en hechos ficticios que otros me han atribuido. Creo que es el momento de mirar atrás, archivar, y sacar una nueva hoja en blanco en la que escribir. Centrarme en lo que verdaderamente importa, no esperar nada de nadie, cambiar algunas cosas de mi y por supuesto seguir ese día a día con la sonrisa que siempre intento sacar aun cuando se avecina tormenta. 

En conclusión, que me valoren por lo que fui, me perdonen de lo que pequé, que me quieran como lo que soy, y que me juzguen por lo que haga, mal y bien. Mis escritos son como sea mi estado de animo, feliz, impotente, agobiante, desconcertante, aburrido, divertido, y hoy ha tocado el lado oscuro de la luna, y en este caso, de la vida... el triste. Cada vez que sientas que la tristeza te persigue, déjala entrar a tu vida, que con ella aprenderás a ser fuerte. El valor de un hombre no se mide ni por su dinero, ni por su inteligencia ni por su felicidad; se mide por su capacidad de exteriorizar lo menos posible su tristeza. Me gusta estar triste, porque así entiendo las estupideces de la humanidad.

Y termino parafraseando a alguien a quien admiro mucho y que dijo una vez:

         Si ríes, el mundo ríe contigo, pero si lloras, lo haces sólo.



jueves, 23 de octubre de 2014

¿QUÉ NOS MATA Y QUÉ NOS HACE ETERNOS?

Nos mata la indiferencia y el olvido. El no saber quién eres, el saber que eres indiferente, que no tienes importancia en el mundo en sí, en que en cuanto unos años pasen, seguirás siendo indiferente aunque seas famoso, es algo deprimente y a la vez tranquilizante, al ser indiferente nada es tan importante, no hay que dar importancia a una vida que en un tiempo acabará, solo ser feliz y dar nuestra vida por los que la merecen y por qué este mundo sea mejor, más limpio, menos cruel, menos real, ya que lo real es cruel. El saber que en un tiempo, a las personas que dejes en tu camino, o que se alejen de ti, estarán en el olvido, igual que tu para ellos, y que los que se van sin quererlo y están en tu corazón y en tu recuerdo, no se olvidan.

Nos mata el no saber qué decir, el callar cuando debemos hablar. El no usar lo que más desconcierta, daña y hace recapacitar al mundo, la palabra. El no tener el valor de intervenir ante situaciones inhumanas como las que día a día se dan en todos los países del mundo, el permitir que esto pase y callarnos cuando deberíamos callarlos. El ignorar lo que te está pidiendo ayuda a gritos.

Nos matamos nosotros mismos. Es algo que no aprenderemos, poco a poco nos vamos autodestruyéndonos dando a entender que somos de las peores especies existentes en el planeta. El saber que en vez de juntar nuestras fuerzas y caminar hacia el avance, usamos nuestras fuerzas para atacarnos a nosotros mismos, en forma de sangre y destrucción.

Nos matan las palabras hirientes y las puñaladas traperas. El ser fiel a tus principios y reglas y ver como los que más quieres las rompen en tu contra, ver como sigues dando la vida por aquellos que no te darían ni la mano. El seguir escuchando mentiras cuando tu y ellos saben la verdad.

Nos mata el miedo a saber. El no querer adentrarnos en la verdad porque a veces la verdades duelen demasiado. El no querer aceptar lo evidente, el auto-engañarnos por miedo a defraudarnos. El miedo a no saber quiénes somos, el miedo a no saber que seremos, y el miedo a no olvidar lo que fuimos.

Nos mata la ambición y el deseo de poder. Si no eres tu, son ellos. Nos matan a base de mentiras y corrupción. La ambición mata incluso al más fuerte. Es curioso como el deseo de poder irrumpe tanto en una persona que no ha habido ni una, con un poder enorme, que lo haya usado para hacer el bien. Los que han intentado esto no tenían poder como el que hablamos, tenían el poder de la verdad y de la palabra, el de la justicia y el de la razón. Así que gracias Martin Luther King, gracias John Lennon, gracias Abraham Lincoln, gracias Mahatma Gandhi, y que, por casualidad, están todos asesinados por luchar por un mundo mejor…

                 
    A veces nos matamos nosotros mismos,
                    otras veces nos mata la sociedad


Nos hacen eternos las palabras, el orgullo y el decir lo correcto. El uso de la razón y la justicia, el del saber y el de atreverse a saber. El no dejar que nadie nos arrebate lo que es nuestro por naturaleza, el luchar con la voz y con el corazón.

Nos hacen eternos los ideales que dejamos a nuestro paso y los corazones que nos aman. El saber que dejándolos a nuestro paso, tanto corazones e ideales, seguimos al filo del cañón con esos ideales reforzados y esos corazones que nos aman atados a nosotros, por muy en el cielo que estén. Siempre.

Nos hacen eternos las respuestas que dimos a preguntas que nadie supo contestar y las ideas que propusimos. El arriesgarse por los demás, el luchar contra el mal y ser revolucionarios del bien. El saber que las ideas que proponemos van destinadas al bien de todos y ser mejores personas cada día, cada minuto, cada segundo.

Nos hacen eternos cada paso que damos, cada aliento que respiramos, cada vez que amamos. Y esos pasos dados, esos alientos respirados, y esas maneras de amar, perdurarán eternamente y sellarán tu vida como el camino que escogiste, cada paso y cada respiro es una decisión.

Nos hacen eternos la eternidad y el paso del tiempo. El tiempo pasa, la piel se arruga, los huesos se debilitan y las fuerzas disminuyen, pero en nuestro corazón siempre perdurará lo que fuimos, lo que somos, y lo que seremos, más allá del fin de nuestros días, algo eterno.

Nos hacen eternos las huellas que dejamos, las lágrimas que derramamos, los trabajos que dejamos sin hacer. Las huellas borradas por el tiempo y a la vez las huellas quedando por dejar por el mismo. Las lagrimas de alegría, de tristeza, de rabia, que derramamos en vano deben olvidarse, las lagrimas que derramemos por los que queremos y por los que luchamos deben servir para reforzarnos y hacernos cada vez más fuertes.

Nos hacen eternos los demás. Los que aportan, los he hieren, los que quieren, los que ayudan, los que ignoran, los que sienten, los que padecen… Cada persona te aportará algo nuevo que en tu camino te hará tomar una decisión u otra, hasta llegar al último tramo de carretera de tu vida.

La muerte es la eternidad de una vida que nos ha ido matando                                                  poco a poco.


miércoles, 22 de octubre de 2014

CON ESFUERZO Y ESPERANZA TODO SE ALCANZA

Esfuerzo. Vida. Dos palabras totalmente equivalentes donde una es imposible que se alcance si la otra no se realiza. ¿Esta claro no? Llevamos años y años protestando por la dureza que significa hoy día vivir. Lo duro que es lograr aquello que te propones para que un día, al menos tu, o tus hijos puedan tener, ya no una buena vida, si no una simple vida, sencilla, feliz...

El esfuerzo es algo que se debe tratar día a día y hora a hora, sin esfuerzo no vas a poder vivir siquiera, ni bien ni mal, ni mejor ni peor, simplemente no vivir. ¿Quien algo quiere algo le cuesta no? Y no me creo que haya una sola persona en este dichoso planeta que no tenga sueños o metas, ¿verdad?. Lo que te propongas, puedes conseguirlo. Tu dirás, por dios Andrés, no seas surrealista. Alguien a quien admiro mucho dijo una vez: ''El hombre que decidió poner un metal gigante en el agua y transportar personas de un lado a otro del mundo no estaba siendo realista. La persona que invento Internet, un medio de comunicación que conecta de manera invisible a todas las personas del mundo no estaba siendo realista''. ¿Para qué querría alguien ser realista? Si en el momento que desechas tu idea y abres la puerta a ese ''ser realista'', solo estás permitiendo que esa idea de imposibilidad se cumpla. Muchas personas poseen una ventaja sobre los demás, que es tener talento en algo, destacar en algo. Es algo que lo tienen en sí mismos, no lo han adquirido. El esfuerzo es dedicarle horas y determinación a algo en lo que quieras destacar. Un fallo muy generalizado es confundir el talento con el esfuerzo. Conozco a muchísimas personas con talento, que destacan en varias cosas, y por no esforzarse en ellas creyendo que con ser talentosos era suficiente se han estrellado.

Tienes que pararte y centrarte en tu sueño o meta, y pensar: ¿Cuanto deseo esto?, ¿cuanto estoy dispuesto a dar para conseguirlo?. En el camino vas a tener que recordarte esto muchas veces. Piensa que hay gente que está luchando día a día por destacar en lo que tú quieres destacar.

Hablando más personalmente lo incluyo también en mi persona. Es decir, yo tengo infinidad de sueños por cumplir, uno de ellos era este. Y antes de abarcarme en esta ilusión, en este compromiso, he tenido que pasar meses y meses pensando cuanto estaba dispuesto a dar por este sueño. Tienes que decir: ''Esto es en lo que yo creo, lo que yo quiero, y estoy dispuesto a morir por ello''. No debes preguntarte quien eres, debes preguntarte quien vas a ser, que tipo de persona deseas ser, que es lo que quieres para tu futuro, y cuando lo tengas claro, sal a buscarlo. No sabéis la de gente que contándoles mis ilusiones, mis sueños, mis metas, se han reído y me han dicho que no estaba siendo realista, y yo les respondía: ''La gente que no logra conseguir sus sueños siempre dice a los demás que tampoco cumplirán los suyos''. Nunca me he visto como alguien talentoso, alguien que destaca en algo, todo lo contrario. Si el maestro enviaba veinte paginas para estudiar, había compañeros que en una tarde lo tenían memorizado, por que se les daba bien eso de memorizar. A mi no, y necesitaba tres tardes más, pero a base de esfuerzo me ponía a su altura. Es simple, mientras los demás duermen, yo trabajo en mis sueños. Mientras los demás comen, yo trabajo en mis sueños. Y no significa que yo ni duerma ni coma, para nada, significa que a cada segundo estoy haciendo algo o dando algo de mi para hacer que ese sueño se cumpla. Yo sinceramente prefiero trabajar con alguien que hace un trabajo normal y da el 110% de él, que con alguien que hace un trabajo excelente y da el 60%, e ahí el esfuerzo. Y es discutible esto que he dicho, muy discutible, pero me identifico con esas personas que dando el 110% hacemos un trabajo normal, por que la ilusión que ponemos a las cosas nadie nos la va a arrebatar. Puede que este blog no sirva de nada, que mis horas y horas de esfuerzo en esto mientras otros ven la televisión no sirvan de nada, pero mientras haya una sola persona que le sirva este texto, me esforzaré cada día más y más. 

No trates de construir una pared, no debes decir: ''Voy a construir la pared mas grande e imponente que se haya construido jamás'', lo correcto es decir: ''Voy a poner este ladrillo de la manera más perfecta que un ladrillo puede ponerse'', y lo haces todos los días, y finalmente tendrás una verdadera pared.

Es simple, es lo que yo hago día a día. No pienso que sea el mejor de los mejores, pienso que soy el mejor de los peores, ya que, si te pones directamente en el mejor de todos, ¿cómo sabrás hasta donde eres capaz de llegar para conseguir un sueño?. Tú podrás ser mas talentoso que yo, podrás ser mas inteligente que yo, pero si subimos a una cinta de correr los dos, hay dos opciones, o tú te rindes, o yo voy a morir. Es así de simple, amigos. Así que recordad...

    Nunca jamás digas que hay algo que no puedes hacer