lunes, 31 de octubre de 2022

Jack

Estaba harto de los finales felices. Es cierto que, Jack siempre estuvo enamorado. Es extraño como alguien sin alma pudo haber dado todo por su dicha, por alguien que le hizo sentir como si tuviese corazón. Él antepuso todo su ser y principios por ella. Nunca dejo que nada la dañara e intentó agarrarla con todas sus fuerzas. De piel blanca como copo de nieve, dulce y a la vez fugaz.

Jack ya no era Jack. Nunca supo quien era, pero ese definitivamente no. Él era oscuro como la última noche de Octubre, un suspiro a la vez eterno. Pero ya nada de eso quedaba. Ahora vestía de luces y ninguna noche volvió a ser gris oscura. Toda melodía dejaba atrás los pianos melancólicos y las baladas negras, en vez de eso por toda la ciudad resonaban trompetas y flautas célebres por y para la persona que le poseía. Se impregnó de nieve por ella y dejó el que era atrás, solo por poder tocarla eternamente.

Al fin, entonces, comprendí que los finales felices no existen. Ya que Sally no está en esta historia. Jack antepuso todo su ser por la Navidad. Intentó adorarla y se vistió de blanco para conservarla. Por mucho que quisiera intentar ser el indicado y el mejor para la Navidad, nunca lo llegaría a ser. Porque Jack siempre estuvo enamorado. 

Y Jack siempre será Halloween.


martes, 25 de octubre de 2022

Fragmentos del Desentendido Amor Despiadado para El Olvidado Corazón Roto de un Extraño Hombre Desconocido

Inmediato a la pesadilla llegan las tormentas.
Cada noche los recuerdos eran bellezas
y a la muerte de la esperanza se crearon certezas
con la mente y el espíritu que vencerse no se dejan.

Con la fuerza de cien tormentas en medio de un desierto,
inesperado y con odio llegó aquel suceso...
y determinante me dijo seguir en el proceso
de luchar conjuntamente para vencer los tropiezos.

De una obsesión sincera entre muerte y esperanza
destruyéndose poco a poco las ilusiones y palabras.
De los sueños más hermosos a inhumanas pesadillas
me vi envuelto en un mundo donde al final no te tenía.

Explicaciones y palabras al final de este cuento.
Cosas que en la infancia no entran en entendimiento.
Pues es mejor alterar un final para que sea feliz
que mostrad la verdad y decir lo que sufrí.

Uno nunca entrega sin esperar nada a cambio
y siempre queremos recibir lo mismo que damos.
Si te entrego mi afecto mezclado con amor,
quiero, mínimamente, por tu falta, toda la razón.

miércoles, 19 de octubre de 2022

Otoño

Adónde el tiempo de los cerezos en flor, adónde el intenso verdor que este otoño oprima.
La risa abierta, los juegos, el fervor, la calma alegría bajo el cálido sol, el ardor de la pasión prendida en estrella.

Adónde la ilusión con sus marchas y banderas, el estruendo de un arpa bajo la luna llena.
El verso alumbrado por la espera y la entrega, la miel de mis besos sobre tu piel canela.

Adónde mis sueños, adónde tu querencia, la sal arrancada de mi orilla de arena.
Adónde el fuego, el aire, el agua y la tierra, los cuatro elementos de una vida nueva.

Se los llevo el otoño, amor
Se los llevó la pena.

jueves, 13 de octubre de 2022

La flor del campo de espinas

Sentado estaba la primera vez que ella se introdujo en el fondo de mi ser. Impregnando cual virus todas mis cavidades, dejando claro quién postraba su bandera en este cuerpo inerte. Después de las tantas vueltas que la manilla del reloj dio, después de cuantos besos mi tez recibió, después de cuantos argumentos bípedos y fugaces mi oreja escuchó, y después de cuantos gritos ella oyó, el tiempo murió.

Un día ella matando el tiempo, agarró sus cosas. Necesitaba apoyo y yo deseaba convertirme en muleta. Nunca sabrá cuánto significa para mi, jugaría el partido todo el día sin saber que yo soy el árbitro.

Entrego cada palabra, cada pensamiento, cada sonido. Cada tacto, cada sonrisa, cada enfado. Entrego todo el dolor que hemos soportado hasta ahora. Entrego toda la esperanza que perdí y tu encontraste.

Mientras debato que es lo que estoy buscando, ella comienza a armar un muro detrás de su puerta. Viajaría en el tiempo para mandar un mensajero que le diga que me deje entrar y junto a ella poner el primer ladrillo, pero me temo que ella disparará a cualquiera que ose acercarse.

Así que espero sentado en el rellano, debatiendo con mi alter ego cómo hemos acabado aquí. Y él me lo deja bien claro;

"Creo que encontraste una flor en un campo de espinas, buscándola tanto que de tus manos sólo queda sangre. Y sus pétalos se resbalan entre tus dedos."

¿Qué importa más? ¿Pasearse por una impetuosa gardenia, o escalar hasta la cima de un rosal?

miércoles, 12 de octubre de 2022

Versar el silencio

Si se pudiera versar el silencio, (mi silencio, tu silencio, el silencio de todos) qué bella poesía alumbraría. Pluma, candil o antorcha parecería y su tinta polvo de estrellas. Cometa viajera, su musa fulgiría sobre blancas dunas bajo la luna llena, o nevadas sendas de oscura brea.

Pues el silencio, (el tuyo, el mío, el nuestro) como el fuego enciende, fragua y crea todo verbo. Si se pudiera versar el silencio cabría lo divino y lo humano en un solo poema.

Silencio de iglesia o convento anidando en el campanario del verso, poema de aliento inerte. Silencio de vida o muerte vagando por el claustro del verso, poema de sangre ardiente.

Silencio de alegría o duelo, de tierno amor o esmero. Cielo, tierra e infierno empapando el poema entero.

Qué bonito sería versar el silencio en eterna poesía.

domingo, 9 de octubre de 2022

Ah, era esto.

Me enamoré de la música porque se parecía mucho a la realidad, tanto que siempre la he confundido con ella. Pero la música siempre me proporcionaba más respuestas que la vida. En ella, los círculos se cerraban, todo encajaba, uno llegaba a la última nota y suspiraba "ah, era esto.

Siempre tuve predilección por las canciones que desgarran, por la capacidad de dar forma y significado a aquello que sientes bien dentro. Porque al mirar en uno mismo todos tendíamos a hacer lo mismo: a encadenar un suceso con otro. Sin embargo, esa concatenación sólo existe en el corazón de quien lo siente.

En la música habitan historias cerradas, y existen unos porqués que permiten entender el sentido de lo que se escucha. Nada está puesto por azar, y los elementos de la canción están perfectamente calibrados. Quiero decir que si en determinado momento se cuela un mechero amarillo en la canción es porque probablemente ese mechero jugará un rol importante más tarde. Ya lo decía Zizek: si aparece una pistola en la canción es porque alguien la ha disparado.

Eso me reconforta. Porque luego, lo cierto es que la vida está llena de pistolas sin disparar, de mecheros no solo amarillos sino de todos los colores, y nadie sabe qué hacer con ellos. Se quedan perdidos en la melodía, sin sentido, sin nadie que los recoja del suelo.