miércoles, 20 de febrero de 2019

Prison poetry

Aún recuerdo lo que reflejaba mi rostro. Lo mucho que dejaba ver cuando bajaba la mirada, se notaba el dolor en los ojos, incluso las ganas de gritar. Música rock de fondo.

Un trago al botellín y sentado en silencio. ¿Realmente somos tan vulnerables? Es irónico, miraba con los labios pintados de vida y los ojos llenos de grietas y decía,

"Súbele el volumen a eso."

Cuando la realidad de su mirada gritaba todo lo que el sonido callaba.


domingo, 17 de febrero de 2019

Undone beds

Aquí estoy. A medio vestir y a medio sentir. Dicen que las mejores historias suceden bajo las sábanas. Y no les falta razón, pero más curioso es el silencio afónico del después.

Me duele el cuerpo. Qué maravilla de dolor. Demasiado humo tengo en mi cabeza como para fumar, prefiero dejárselo a la Lucky Strike que está tumbada a mi lado.

Exhausto, intento tocar el cielo -donde ella me ha llevado- pero al fin y al cabo sólo encuentro su humo. Sintiéndola toda la noche y ahora ella expulsa todos estos años de "quizás" por su boca. Mucho humo he pasivamente tragado, pero nunca he podido fumar su piel. El cielo y el infierno en una misma cama.

Quizás debería fumar algo algún día... sólo para ver cómo es, pero creo que sería tiempo esfumado. Tiempo, que puedo ganar enredando mis manos de póker entre su pelo, viendo cómo con una sonrisa de escalera de color traga y expulsa mi humo, una y otra vez, esperando a que en algún momento, sólo uno, se lo lleve hasta el fondo de su ser. Y nunca salir.

Hablando de salir. No quiero salir de esta cama sin salida, donde ya solo queda humo.

Humo blanco, humo negro, humo nuestro.


lunes, 11 de febrero de 2019

See inside for details




No esperes que te sonría un lunes por la mañana y no intentes joderme los días que quiero comerme el mundo.

¿Que ahora estoy seguro de las cosas? Pregúntame al rato y verás como ya no estoy seguro ni de cómo me llamo. Puedo ser borde, puede que incluso el que más, pero siempre termino jugando al borde de una risa.

Otra es que en sonreír no me gana ni los hoyuelos de tu cara. Amo dormir. Siempre suelo ir escupiendo sin control todo lo que pienso, y eso después me pasará factura.

Intento vivir en el presente, pero a veces me echo una cerveza y unas pipas con el pasado. Otras veces me preocupo, pero no es algo que me preocupe demasiado. Soy impaciente, infantil y soñador. Tengo miles de sueños que algún día pretendo cumplir.

Pero hoy mi único sueño está en mi tejado, y se lo estoy contando a escondidas a la luna...