martes, 20 de diciembre de 2022

Melpómene

Creo que no existen los imposibles, que solo sobran los cobardes, que otro mundo es probable, que aquí nunca es tarde; que un segundo puede durar toda una vida y una vida puede cambiar en un segundo. Creo que la risa es algo serio y hasta eso hay que tomarlo en broma, que la meta es disfrutar el camino, que solo ahora se escribe el destino.

Creo que no hay amor sin fidelidad y libertad, que de fantasías se hace la realidad; que no hay que perseguir a quien se va, que si deciden irse por algo será; que no hay que olvidar a quien está, porque lo que es ya no cambiará. Creo en la gente, en la que siente y cuida, en la que abre la mente y entiende que para ser iguales, primero, hay que aceptar que somos diferentes. Creo en los sueños que duermen poco, en los cuerdos que parecen locos, en los besos que van del alma a la boca, en tu piel sin ropa.

Creo en los que van tropezando, porque esos son los que andan volando, y en los que andan perdidos, porque esos son los que se van encontrando.

lunes, 12 de diciembre de 2022

Ataraxia

Después de un tiempo aprendes la sutil diferencia entre tomar una mano y encadenar un alma. Y entiendes que el amor no significa recostarse y que estar acompañado no significa seguridad. Y comienzas a comprender que los besos no son contratos, los abrazos no son acuerdos y que los regalos no son promesas.

Comienzas a aceptar tus derrotas con la cara en alto, hay momentos donde hay que enterrar el hacha de guerra tan hondo para no tener que desenterrarla nunca más, por el olvido de donde la dejaste. Hay que afrontar la verdad con los ojos abiertos, con el donaire de un adulto y sin la pesadumbre de un niño. Así, aprendes a construir todos tus sentimientos, decisiones y carreteras sobre el hoy, porque las carreteras del ayer están cerradas por derribo y las del mañana no están aún iluminadas como para planificar.

Después de un tiempo aprendes que hasta el sol quema... si recibes demasiado.

Así que consigue semillas, ponte los guantes y llena todo tu jardín de sabios árboles y coloridas plantas, decóralo con total libertad, en vez de esperar a que te traigan flores.

Y aprende que en verdad puedes resistir...

Que en verdad eres fuerte.

Y que en verdad eres valioso.


domingo, 11 de diciembre de 2022

El endgame

Háblale a alguien de mi. No puedo ni pensar que quizás me haya evaporado de tu mundo completamente. No puedo soportar el pensamiento de poder ser una silenciosa tumba cavada hondo en tus entrañas, tan hondo que ni la luz puede tocarme. No quiero ser la palabra en la portada de tu libro ni el final de una trilogía. ¿Has olvidado cada conversación que hemos tenido, cada mueca, cada madrugada? ¿Podrás vivir tu vida sin volver a decir mi nombre?


Háblale a alguien de mi, incluso si eso te duele. Una vez me dijiste que todos tenemos una habitación negra dentro de nosotros. ¿Es ahí donde me has metido? ¿Siguen mis fotografías colgando de las cuerdas de tu memoria?

Háblale a alguien de mi. No me dejes que me desvanezca como una polaroid. El tiempo suele ser muy cruel en ese sentido, pero tu y yo seguimos viviendo y respirando en este mundo imperfecto. ¿Qué clase de milagro es ese?

Así que háblale a alguien de mi. No quiero que la historia termine aquí, y tus palabras pueden ser lo único que nos quede ya. Renuncia a cada duda sólo por un momento, acaba con este interminable silencio y háblale a alguien de mi. O al mundo entero.

domingo, 4 de diciembre de 2022

Valentía

La verdad es que la vida te va a impresionar y emocionar de formas que nunca imaginaste, al igual que te pisoteará y te romperá el corazón en pedazos. La vida te regalará el tipo de lecciones que te harán crecer, construirte y sobre todo ayudarte a llegar a ser la persona que siempre quisiste ser, y sientes que eres. Pero te cobrará el tipo de perdidas y dolor en tu vida, que te cambiarán y deformarán de la peor de las maneras. La vida te pedirá que hagas todo el trabajo, que te conozcas y te quieras, pero que sin ayuda te sanes de todo aquello que te duele. Te enseñará a ser valiente, a luchar por ti mismo.

Al final del día, la valentía no es un campo de batalla. No es saltar al vacío o creerte más fuerte que lo que te echen enfrente. La valentía es la cosa más silenciosa que conocerás jamás. Es levantarte en las mañanas cuando tus huesos más pesen y tu corazón no quiera salir de las sabanas para que le de la luz. Es aprender que cuanto más te rajen y crujan, más debes mirarlo a los ojos, darle el nombre y el sentido que merece y afrontarlo. Al fin y al cabo ser valiente es saber ser cariñoso contigo mismo, especialmente cuando no es conveniente o fácil, sobre todo cuando sientes y piensas que no te quieren o debes ser querido. Es alejarte de lo que te daña, por mucho que quieras quedarte.

Pero más que nada, ser valiente es la manera en la que afrontas y defiendes tu luz. En que, aunque te traten mal, sigas siendo buena persona con los demás aunque en esos momentos no quieras serlo ni contigo mismo. Es dejarte creer en que mañana el sol brillará más fuerte, aunque las predicciones digan que hará tormenta. Es creer, aunque no sepas como seguir en el camino. Saber que hay mucho más de ti, que tendrás la habilidad de salvarte como nunca lo has hecho antes. 

Es saber que vas a sobrevivir.