Sí, lo sé, debería estar estudiando los finales. Sí, lo sé, un domingo así sirve para estudiar. Sí, lo sé, como no estudie me veo en Septiembre llorando como una nena.
Pero un Domingo como este no se puede estudiar. Estos domingos son para descansar y despreocuparte de las miles de mierdas que pasan en el exterior, de los miles de problemas secundarios (que nosotros mismos lo hacemos primarios) que pasan fuera de tu casa, de tu cuarto. Yo prefiero abstenerme de toda esa basura problemática que al fin y al cabo solo nos restan años de vida.
¿Por qué narices tendría que irme mal este domingo? Es mi domingo maldita sea. Todos hemos nacido con años de vida gratis. Es lo único gratis y valioso que nos darán nunca. ¿Por qué vamos a llenarlos de preocupación y problemas? Quizás este sea tu último domingo, o el mío. ¿Realmente quieres pasarlo así? Lo siento sociedad pero yo me niego.
Tic, tic, tic, es el sonido de tu vida agotándose. Cada minuto, cada hora, cada día que pasa es un día menos, un pasado, algo que no volverá. Detesto salir a la calle y ver a esa gente tan tan, tan normal, corriendo estresados hacia sus trabajos tan tan, tan normales, preocupados de cosas tan tan, tan insignificantes, que vuelvo a entrar en mi casa, me tiro en la cama, me pongo los cascos de música y ala, a disfrutar.
No sé vosotros pero yo no quiero ser así. Hasta ahora me estoy resistiendo pero no sé cuanto más aguantaré. Es que es horrible. ¿Qué narices hacemos teniendo tantísimos problemas y preocupándonos tanto en la única vida que vamos a vivir? Solo tenemos una, y si tenemos problemas, que todos tenemos, solucionemoslos como algo más esporádico, todo se puede solucionar, menos tu salud. Si te agobias, te estresas y te deprimes es lo peor que puedes hacerle a tu salud, a tu vida, a ti.
Hay que tomarse la vida con un poco más de calma. Siempre va a haber problemas y preocupaciones, por eso hay que saber convivir con ellos. Si hoy no has conseguido solucionar un problema, o conseguir un objetivo, mañana tendrás otra oportunidad. No podemos quedarnos anclados en lo malo y dejar que esos problemas se adueñen de nuestra vida.
Así que, al menos hoy, aunque estéis de exámenes como es mi caso, relajaos y no hagáis de un día maravilloso y lluvioso cualquiera, un mal día, un día perdido. La vida no tiene porqué ser perfecta y sin problemas, la vida sólo tiene que ser... vivida.
Hoy, todo va bien en mi pequeño rincón del mundo.