lunes, 30 de enero de 2023

Una mentira sincera

También he sabido perder, mis victorias no compensan mis derrotas, y aún así vive la esperanza en mi pecho de algún día encontrar un lugar donde descansar sin temor al dolor ni la desidia. Hablo del amor propio frente al espejo, pero es que por más que me quiera nunca encontraré en mi esa conexión de saber que pertenezco a alguien, de saber que mi sonrisa no es mía y que mi alma tiene una casa con una foto en la alacena junto a quien cuide mi corazón.

La vida se hizo para compartirse, el corazón en un momento llega a una etapa que, o está en nuestro pecho roto o está fuera de él, quizá ninguna de las anteriores sea para quienes prefieren vivir una vida solos sin que les lastimen, pero el ser humano siempre tenderá a lo difícil, lo que rompe, esa afición por la aflicción, esa desesperación por buscar la respuesta a esa pregunta en boca de todos...

¿Qué es la felicidad?, he llegado a la conclusión que hay dos tipos de felicidad, la que obtienes cuando te amas a ti mismo y la que te brinda alguien más cuando te ama con todo, esas dos mitades se unen y encuentras la paz, y estoy a medio camino de llegar a ninguna.

Luchando por amarme y lejos de encontrar a alguien que me ame como yo merezco.

lunes, 23 de enero de 2023

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Te mereces ser querido de la forma que quieres a otros. Mereces ser visto. Dormir junto a alguien que no intenta callar los latidos de tu corazón, o tu pasión, o la forma en la que te presentas en este mundo. Mereces estar con el tipo de persona que ama todas tus carantoñas y no intenta evadirlas. Mereces querer a alguien que no te juzga en las maneras que tienes de curar tu tristeza, alguien que entierra tu pasado, junto con el suyo. Mereces sentirte elegido y nunca querido a mitades. Alguien que esté segura contigo, alguien que esté.

Antes de eso, tu también mereces ser esa persona contigo mismo. Así que, por favor, valora tu corazón. Defiéndelo. Aprende cuando dejar atrás a personas que no te quieren de la forma que mereces, porque un amor anclado a la conveniencia, anclado a la costumbre, o anclado a la necesidad de atención en vez de pasión, es un amor que no estará cuando a las cuatro de la mañana un día de lucha lo necesites. Sólo acepta el amor puro, el tipo de relación que te motiva a ser mejor persona, el tipo de intimidad para tatuar y no vacilar.

Hasta entonces, mejor solo. Usa tu capacidad de estar solo, la capacidad de ser tu propio hogar, tu propio fundamento, que reflejará directamente el amor que siente hacia tus personas importantes cuando ellos entren en tu vida. Cuando te conozcas, cuando defiendas tu corazón, no serás un banco roto que sólo acoge medios corazones en su vida. El amor se convertirá menos en llenar un hueco, menos en tener una posesión, menos en dependencia, y se transformará en algo que podrá llenar, sentir y apreciar en su máxima capacidad.

Porque ya no tendrás miedo a que una pérdida te destroce. Ya no tendrás miedo a estar sin ello porque siempre, siempre te quedarás tú.

jueves, 12 de enero de 2023

Coser lo cosido

Sanar no es algo lineal. Van a haber días en los que te despertarás y tu piel se erizará cuando el sol se estrelle en ella mientras subes la persiana, donde sentirás que tu corazón por fin lo ha aceptado y ha cambiado de forma, cerrando heridas abiertas. Habrá días donde te lanzarás hacia algo que tiempo atrás te hubiera hecho huir o regocijarte en el pasado. Y esos días serán tan gratificantes que olvidarás hasta como olía la cama y el café de la mañana.

Pero entonces, por igual, por ley de vida, habrá días en los que retrocederás diez pasos atrás. Dónde las cicatrices cerradas empiecen de nuevo a sangrar al son del dolor, sin motivo aparente. Días donde escuches esa canción y tu pecho tiemble. Donde recuerdos te sorprendan a mitad del día, dando un paseo, corriendo o simplemente siendo feliz. Y eso te hará sentir devastado, algo difícil de digerir, incluso te desorientará. Al final del día te cuestionarás si de verdad estás sanando o abriendo un paraguas debajo de una catarata, sembrando un árbol en un volcán o respirando en el espacio exterior.

Y la verdad es que todo eso es parte del proceso. Vas despegando capas, pasando páginas de un duro libro, rompiendo muros que te gritaban que te rindieras. Entrarás en nuevas habitaciones sin haber sanado, sin tu corazón, donde antes no entrarías solo, pero ahora cierras los ojos, respiras hondo y abres la puerta. Creo que uno sana toda la vida, es un proceso atemporal que no sana del todo, porque podremos olvidar el hecho, pero nunca la experiencia y la memoria. Aún así, lentamente, podremos controlar la manera en que los recuerdos nos afectan. Poco a poco podremos afrontar de mejor cara esos días que quieren encerrarte bajo las sábanas donde una vez fuiste feliz. Aprenderemos a dejar que esas emociones nos pasen de largo como la lluvia.

Quiero creer que aprenderemos a entender y fortalecer todo lo que somos sin nuestros corazones, que recordaremos hasta donde hemos llegado, que coseremos las cicatrices que un día cosieron heridas, y que seguiremos creyendo en el destino, incluso cuando sentimos que no existe.

Quién sabe. Tenemos toda la vida.

miércoles, 4 de enero de 2023

Déjà vu

Copa de vino en mano, del barato, el que será de todo menos vino. Reflexiones en cascada, personas que se cruzan por tu alma, una cicatriz abierta frente a ti que te recuerda que lo que ves mañana puede que no sea hoy. Antes tenía muchísimo miedo a las alturas y su vértigo, ahora tengo miedo más a esto, a la poca importancia que tiene todo. De repente el corazón se te para, de repente se paralizan tus pensamientos, tus dudas y sentimientos, tus miedos y errores. De repente ya no eres tú ni tu cuerpo, ya solo eres un recuerdo.

De película, de esas que están bien hechas y crees que nunca te pasarán a ti, así lo siento, una ilusión, como un personaje que no sabe donde está. Déjà vu, uno tras otro, flash backs, hacia adelante y hacia atrás, de tales calibres que hasta tienes que parar para respirar. ¿Qué sucede? si estás bien, y miras a esa persona en el espejo sabiendo que no te va a entender.

Sorbos a cafés fríos, últimas gotas de brebajes adictivos y placenteros que te hacen olvidar ciertas heridas que por la noche no te dejan dormir, trasformando tu rostro en algo hermoso por la sabiduría de la vida vivida.

Sin querer con dolor. Besos, roces, caricias, emociones silenciadas para nunca volver, todo borrado capítulo a capítulo empezando por el final.

Suelen decir que la calma llega después de la tormenta, pero nunca te dicen cuanto dura la tempestad.