miércoles, 29 de marzo de 2023

Telas de araña

Me pregunto que es peor, decepcionarte de la realidad o sentirte indiferente sobre si la realidad cambia o se queda igual. La vida nunca te da la espalda. Tú te das la espalda a ti mismo cuando dejas que cada puerta cerrada te detenga en seguir adelante hacia la siguiente. A veces preferimos postrarnos ante la puerta cerrada y creer que de alguna manera se abrirá, aunque eso difiera en lógica e incluso sabiendo realmente que si se abriera no traería nada bueno de dentro.

Esperamos. Elegimos esperar. Preferimos tener esperanza, y tememos que al segundo que sigamos adelante esta se abrirá. Creemos poseer lo que sabemos que no tenemos y tememos saber que no lo poseemos, y perderlo, aún sabiendo que nunca fue nuestro. 

Hemos estado viviendo tanto tiempo entre pequeños hilos de esperanza que, apilados uno encima de otro, creemos haber construido un falso suelo, lleno de hilos insignificantes que un día creamos para hacernos sentir plenos. Lo de pisar sobre seguro nunca fue tan sarcástico.

Pero cuando tapiamos la puerta y empezamos a andar entre esos hilos, nos damos cuenta que, como la tela de una araña, cuando el primer hilo se rompe, todo lo demás cae con él.

domingo, 12 de marzo de 2023

Dientes rotos

En la radio suena....

"And in the darkest night

if my memory serves me right

i'll never turn back time

forgetting you but not the time"


Las mil tormentas que hacen llover en tu cabeza, que te exprimen las lágrimas y te hacen querer desaparecer en el fondo de una botella vacía y sin mensaje. Todos los barcos que llevas por dentro, yendo a contracorriente mientras desean llegar a un puerto, y un corazón que de tan roto que está se siente muerto.

Y yo, iluso de mí, queriendo ser tu amuleto en mitad del oleaje, gastándome la boca en cada peaje que me cobras por intentar entenderlo.

Nunca pensé que alguien que te parte los dientes podría ser la misma persona que te hace sonreír. 

lunes, 6 de marzo de 2023

A Marte

Estoy a punto de viajar a lo desconocido y el desconocido será tu recuerdo. Me iré por una hora, dos días, tres meses... ya no importa por cuanto, si no por dónde. Me iré a la luz de tu sombra, al frío de tu calor. Me iré a Marte sin amarte ni detener mi corazón.

No te buscaré, estoy seguro, aún cuando mis latidos se reanimen con tu aproximación. Y si decides volver, yo ya me habré ido y estaremos perdidos y perderemos el juego de la desidia de no volvernos a ver. Por eso me marcho, para no ir contra los instintos que en su día no controlé.

Me iré a Marte, y aunque no logre dejar de amarte no puedo privarme de mi felicidad. Porque tenerte es detenerme en el camino y serme infiel. Me iré a Marte inerte en este amor. Me iré a Marte para gobernar sobre nuestro arte sin tener que volver a caer en la tentación.
Me voy a amarte sin tenerte. Amarte, inerte del corazón.