¿Cómo puedes estar seguro de tener la solución a un problema abstracto? No se puede, sólo se puede creer que se tiene. Pues bien.
Hoy creo que he creído necesario creer en lo siguiente.
Creo que deberíamos dejar de sostener nuestro manillar.
¿No os duelen las manos y os pesan los brazos? Estoy harto de mantenerme atento a cada camino que escojo y a cual dejo atrás, quiero levantar los brazos y dejar que el viento me lleve. Dejar los caminos si así es necesario y dejar que lo que tenga que venir, venga.
Creo que deberíamos dejar de pedalear.
No sé vosotros pero mis suelas están desgastadas y no aguanto ni un minuto más pedaleando. Necesito quitarme los zapatos y curar mis heridas mientras que las ruedas giren con la fuerza de muchos años de pedaleo. Ya lo he hecho bastante. Llegue donde llegue será mi sitio.
Creo que deberíamos desoxidar.
Tanto tiempo pendiente de dónde vengo y hacia dónde quiero ir que me atasco conmigo mismo. Necesito un baño de la realidad que elija y brillar sólo para quien quiera. Ser yo, nosotros, sin estar oxidados.
Hoy he creído creer en esto. Y ahora, al final del día, ya no lo creo más. Ahora lo sé.
Lo que tenga que ser, será.
Creo que lo he resuelto.