lunes, 24 de junio de 2024

Y no fue

Me asustan las personas que dicen ser para siempre. Que prometen quedarse, sin haber llegado del todo. Me asustan los te echo de menos a deshonra, los te quiero sin sentido y los besos con los ojos abiertos. Me asustan los abrazos que se dan sin apretar fuerte, los mensajes de madrugada y las miradas que evitan cruzarse. Me asustan las mentiras, las medias verdades y las medias tintas. Me asustaba que me pidieras un tiempo, que mientras lo decías te reías y no entendías que el tiempo es relativo. Me asustaba echarte de menos si no eras mía... ni tuya. Me asustaba cuando no sabía que habías llegado bien a casa y al día siguiente me decías que no me preocupase. Pero lo hacía, y ahora que no estás, que te fuiste un jueves, y que ahora estoy un poco más triste, pero también mas real que nunca, no sigo haciéndolo.

Aunque tú no lo sepas me asustaba que la cerradura de mentiras que tenías mis llaves nunca pudieron abrirla. Me asustaba no saber abrazarte, como abrazabas tú a tu pasado. Pero lo que más me asustaba es que en tu futuro, nos cruzaremos en un paso de cebra, cada uno con nuestras vidas y seguiremos adelante y no miraremos atrás. No miraremos a lo que podría haber sido.

Y no fue.

jueves, 6 de junio de 2024

Falsa felicidad

Estoy en guerra con el concepto de felicidad. No me importa que la gente sea feliz, pero la idea de que todo lo que hacemos sea por y para conseguir —para mí— esa utopía, me parece que ha dejado a nuestra sociedad con un miedo mayor a todos, el miedo de estar triste.

También se me hace muy extraño eso que ahora se dice de "escribe tres cosas que te hagan feliz antes de ir a dormir". Creo que estamos enseñando a los que vienen después que la felicidad es el estado estándar, lo normal en nuestro día a día. Me parece una auténtica basura. Es en lo general y en la plenitud en lo que deberíamos enfocarnos, y la tristeza, decepción, fracaso y frustración forman parte de ella, porque hacen de nosotros lo que realmente somos.

La felicidad, la realización y el sentirse invencible son momentos que tambien forman parte de nosotros, pero tampoco nos enseñan mucho. Todo el mundo clama que es en el daño, la tristeza y el golpe donde más se aprende pero en el momento en que sentimos alguna de esas cosas ya nos están gritando "rápido, no pienses, debes ir hacía delante, ¡hay que dejarlo atrás!". Absurrrrdo. 

A mi me gustaría durante un tiempo dejar atrás la palabra felicidad y sustituirla por la palabra plenitud. 

Así que, pregúntate. "¿Esto está contribuyendo a mi plenitud?", y si estás teniendo un mal día, por supuesto que sí.