jueves, 31 de mayo de 2018

My key




Hoy me han dado unos cuantos ataques al corazón.

Me suele pasar bastante, no voy a negarlo. Pero dudo mucho que la mayoría de estos ataques sean naturales.

A veces las causa mi cuerpo, no voy a negar que, aunque lo intente, no tengo el control de todo lo que rodea a mi "súper-yo". Pero otras veces, otras veces son ataques en forma de recuerdos, sentimientos negados o simples mensajes instantáneos.

Una relación de amor-odio con mi corazón hace que lo guarde al fondo de un baúl pero lo deje mínimamente abierto para que lo poco que tengo de luz le ayude a buscar la llave.

Es curioso cuantas veces me he apretado mi pecho deseando sentir esa vibración que sin sentido da sentido a tu vida. Ilógico e innatural. Somos algo más que una granada sin seguro que bombea.

Pero no logro entender cómo somos capaces de entregar la llave de ese baúl a alguien, o sincerar ese código de cuatro números los cuales abren las puertas a una patata gigante que puede ser pelada, cortada, e incluso cocida, dejando que los sentimientos se disuelvan con el vapor.

Obviamente no quiero saber nada de la llave que abre mi baúl. Algo tan valioso no debería estar en manos de algo tan peligroso.
Y han ensuciado mi llave más de la cuenta, intentando abrir otros baúles, incluso deseando que la cerradura de otros baúles encajara con mi diente de llave. Pero soy una muela difícil de roer.

No entienden que cada uno tenemos una llave, y que aunque busquen en otros, sólo podrá abrir algo mío, que debajo de telarañas, polvo y ruido.

Hay algo que reluce. Y nunca será oro.



miércoles, 30 de mayo de 2018

Minute of silence


Vamos a tomarnos un minuto de silencio por todas las cosas que no pudieron ser

Por los libros que no pudieron escribirse
Y las batallas que terminaron en derrota
Por las sonrisas que no se cobran
Y las voces retumbando en una habitación rota

Por las noches donde la Luna nos acunaba
Por los días en que el Sol nos acompañaba

Por las canciones significativas que dejamos de escuchar por temor a recordar
Por el tiempo traicionero que nos agota minuto tras minuto, segundo tras segundo
Por el acero de las bombas depositadas en las grietas sangrantes de este nuestro mundo

Por los daños causados y las heridas cicatrizadas
Por los archivos condenados a la hoguera
Y por las páginas bíblicas de nuestra propia vida guardadas en primavera.

Por las carcajadas que murieron mientras iban in crescendo
Por las lágrimas que causaba mientras me estaba yendo

Por las miradas que se ocultaron y rogaron no volverse a sacar
Por las personas que sin llegar, ya se empiezan a marchar

Por las manos que se ensuciaron por cambiar el rumbo del angosto destino
Y por las balas ingratas que recibieron por un cruel asesino

Por la nostalgia de los años sellados
Por la incertidumbre de un incauto futuro sucesivo a un duro pasado

Por las personas que dejamos ir
Haciendo que por si solas comenzaran a vivir

Por aquellas otras que no despedimos cuando era su hora de marcharse
Sabiendo, que aún queriendo, sería imposible de olvidarse

Por los sueños y pasiones que mató el sistema
Haciendo resurgir en nosotros un fiel dilema

Por a utopía buscada y no encontrada
Por los sueños y metas escondidos bajo la almohada

Por todas estas cosas y muchas más
Porque yo, soy yo, y nadie más


Not an usual letter.

Esto no es una nota cualquiera

Esto no es una despedida, una bienvenida
Esto es hablar contigo sin temor a aquel roce que nos llevó a atarnos por siempre, menos sin ese jodido adverbio de tiempo

Esto no es escribir para ser leído
Esto no es leer lo que he escrito

Esto es cada hoja otoñal que el invierno ha nevado
Cada pañuelo mojado que el tiempo ha secado

¿Y quién soy yo para llevar al juzgado lo que los años han dictado?

Si yo solo soy abogado del diablo
Que sin haber pecado, estoy sentenciado

Pero esto no es una nota cualquiera


How to become everything you said you would never become




Cómo convertirte en todo lo que dijiste que nunca te convertirías.

Raro, eh. Y tanto que es raro. Pero llega un momento en que el tren va tan rápido que dejar de acelerar no lo frena. Ese es el problema, o la solución.

Una vez que aceptas ser quien eres y quién has sido es cuando de verdad estás siendo tú. Sin máscaras, maquillaje ni disfraz. La desnudez de uno mismo.

Quién se atreva a nadar en mis nubes y brindar con mis fantasmas será más que bienvenida.

Mis tuberías están desengrasadas.
Pero mi agua sigue sin ser pura.

Pues como yo.


Oh, birthday

Mi cartera está a punto de explotar.

Porque es a otro año más al que le he tenido que buscar hueco en mi cartera, y es que o la renuevo, o me detienen por haber vivido tanto.

Y no tantos años de vida, qué va, en ese sentido siempre es poco.
Hablo de años de energía, de experiencias, de sensaciones y de emociones.

Ahí es donde los años pesan más. Y ojalá que rompan mi suelo de lo mucho que pesan.

Viajar da la vida, y a mi me gusta vivir. Creo que he visitado más países que años cumplo. Y es de lo que más me enorgullezco.

A veces he viajado solo, hasta llegar a compartir una Oreo con una ardilla en alguna playa de San Francisco, y he conocido a gente maravillosa de todos los sitios del mundo. Y todos ellos están en mi cartera.

Cartera llena de Vegas, playas paradisíacas, conversaciones estrelladas y noches de chin chin.

Otras veces he viajado con los de siempre, con los que comparto piel. Y bueno, esas historias mejor las guardamos, porque de contarlas, seguramente saltaríamos a la comba con unas cuantas leyes y brindaríamos con algún que otro pecado capital.

Y digo yo, para pecado capital no reír, no patear ciudades, no degustar abrazos, no hablar otros idiomas, no recorrer la vida.

Si yo llego a viejo, quiero tener tantas arrugas como ciudades he sellado y amigos he disfrutado. Pero aún no necesito bastón.

Cartera llena de suela gastadas, piel tostada, miradas de deseo y cervezas de ilusión.

He viajado y sigo lejos de casa, pero siempre vuelvo con los míos, los de siempre, los que nunca fallan y a los que nunca fallaré.

Es el equilibrio perfecto.

Así pues, felicidades a las risas, a los zapatos rotos y a las carteras llenas de años, aventuras y vida.


Por que el año que viene haya más hueco en mi cartera.

Feliz vida.


And what a life

Es extraño, ¿no?

Cómo pasan las cosas. Y es que creemos tener el control de toda nuestra vida en la palma de la mano, pero esta es la misma que nos abofetea. ¿Quién toma las decisiones?

Quién es capaz de tratarme como un títere sin cabeza, jugando con mis cuerdas y bombeando mis arterias, mientras pacta con la realidad la peor de las trampas.

Y es que no tengo tiempo para hacer una trampa como venganza.




Trato de arreglar mis tuberías y dejar que mi agua fluya, limpia y pura. Pero nunca nos cuentan que nacimos envenenados, algunos por unas cosas y otros por otras, pero igualmente salimos abofeteados.

Quiero pensar que las flores, aunque las corten, vuelven a florecer.

Pero yo siempre seré una hoja otoñal.
Siempre preferiré esa caída al suelo que rociarme a la vida.

Y qué vida.


Wasting time




Sólo por esta vez.

Sólo por esta vez no quiero a nadie más que a mi. No quiero agobios, gritos ni pestañeos.

No quiero envejecer enfurecido, no quiero tener que pensar para hacer, o sentir. No quiero dolor ni angustia, no quiero más ríos de problemas y caras tristes.

No.

Quiero llenarme de arrugas para mostrar cuantas veces he reído. Quiero abrazar fuerte cada momento y persona, para que nunca se separe de mi lado o me guarde en el cajón del olvido. Quiero mares de música y caras lindas. Quiero bares, muchísimos bares donde sólo se escuchen celebraciones. Quiero arrancarle horas al reloj. Quiero ser ladrón de días de verano. Tanto quiero...

Quiero Enero, Abril y Noviembre, y que pasen los años y poder firmar firmemente mi diario de tiempos gastados.


Desire

Tengo ganas.

Muchísimas ganas.

Las tengo, sí, tantas que ni me quedan ganas de tener más.

Hay veces en nuestras vidas que nos sentimos completamente abiertos a sentir todas y cada una de las sensaciones.

Yo nunca he tenido mis puertas abiertas, siempre que ha entrado alguien ha sido colándose por una ventana. Porque, qué acojone, ¿no?

Me da miedo. El abrirse enteramente a alguien es algo que te hace vulnerable, y desde que lo sé llevo una armadura encima que no veas.

Pero con el tiempo la armadura pesa cada vez más, y no entiendes por qué. Supongo que cuando dejas entrar a la persona indicada ella se convierte en tu armadura, y no pesa, porque vuelas.

Claro que siempre que lo pienso digo, buaf, ¿y si no?

Pero hoy tengo ganas.
Mis cicatrices siguen, y cuando uno acepta que van a haber más heridas, comprende que, qué asco. Pero al fin y al cabo vale más la pena el cabo que el fin.

Y tengo ganas de que en vez de rajarme mi piel me la erizen. Agarrar toda esquina y cintura y recorrer la vida. Tampoco hablo enteramente de amor de pareja porque de eso sé de la misa la mitad, o al menos sobre la parte buena, guiño.

Hablo de amar las cosas, amar que te llueva, amar que te duela, amar la realidad y sentir cada una de las experiencias que te llegan gracias a ti.

Por eso mi casa sigue cerrada, pero de vez en cuando abro un poquito más la ventana.

Aposta, haciéndome el loco, a ver si alguien lo ve y entra, cuelga la armadura y me siente.





lunes, 14 de mayo de 2018

Soldon

Pues hoy ha salido el sol en London, o en Soldon.

Pero yo le he acompañado, que en sitios como este no suele salir el compi y qué mejor compañía que la de un servidor.

Es curioso como nos ponemos barreras a qués y a cómos eh, cómo nos quédamos atrapados en nuestro núcleo de movidas y curro.

A veces se nos olvida que en vez de pisar la hierba podemos bailar con ella.

Qué menos gris de qués, cómos y humo. Y más verde y amarillo chillón de sol, hierba y bailes.



Deep and heavy



Qué pesado.

Qué de golpes he dado en las mesas con apellidos de "basta", sin saber qué nombre ponerle.

Y es que me da rabia. Incluso perdiendo la batalla me alzo en la última línea de defensa diciendo que no. Que me niego.

Negarse a qué. Pues a lo que siempre he negado. A una cintura, a una sonrisa, a un brindis de Coronita.

Y es que no, que estoy en Londres, y si, tiene cinco letras de mi nombre, pero que una salsa Mosby pega con todo.

Y qué pesado.
Pero qué le voy a hacer yo.


No hay antibiótico para uno mismo.


Adventure

Pues Londres va ganando.

En tres días mi vuelo se ha roto y me han dejado tirado en Birmingham con una abuela portuguesa. Vivo con seis tíos que apagan las luces a las 8 de la tarde. Me alimento a base de sándwiches de chopped y algún que otro manjar como pasta de 1 pound del Sainsbury. Y bueno me han cambiado de curro, por si fuera poco.

Y hoy he hecho la entrevista. El pavo era tartamudo y me miraba raro, pero sonreía mucho y me ha pagado un café así que o le caigo bien o se cree que soy vagabundo.
Pero ojo, que he llevado camisa y todo.

Pero bueno, nunca se me han dado bien los juegos de azar, en dos días puede que me mude, y trabajo desde casa menos dos o tres días. Y en inglés ligo más. Vivo con una hora más que en España así que mi mente aventurera cree que tiene más tiempo que los demás.

Yo, yo, yo y que yo que sé que hago aquí, pero qué de cuentos tengo para alardear en sólo tres días.

Y qué días.
Y qué Londres.



Erasmus


Otra vez, otra aventura.


Parece mentira lo mucho en lo que piensas cuando sabes que va a comenzar una etapa y lo que tienes enfrente de tu frente. Y aún más lo que dejas atrás.

En estos casos yo respiro, y empiezo a andar. Sea lo que sea lo que se os acerque siempre va a dejar algo bueno. Así que no soltéis nunca una oportunidad.

No deis pasos atrás ni para coger impulso.

Pues esta sombra se va.


viernes, 11 de mayo de 2018

I'm a terrible person, but I have a good reason



Soy malo en muchas cosas.

Soy malo en no decir lo que siento a cada momento, soy malo en no querer más, soy malo en no odiar menos.

Soy malo decía en no querer lastimar y hacerlo al mismo tiempo. Soy muy malo en hacer las cosas bien. Soy malo en no depender de alguien. También suelo ser malísimo en no querer a alguien, y en no dar todo lo que quiero, o puedo.

Por lo que también odio muchísimas cosas.
Odio las meteduras de pata. Odio completamente las discusiones. Odio mucho no querer parar de gritar y abrazar. Odio lo ácido.
Odio las lágrimas de quién o qué las produce.

En realidad odio todo lo que daña.

Llega un momento que hasta me dan rabia infinidad de momentos.
Me da rabia los finales, los justos y los injustos. Me da rabia no poder volver a agarrar esa cintura.
Me da rabia el otro lado de la historia, ese que nunca se cuenta...

No hay amores certeros. Ni te quieros sinceros. Olvidos sencillos o sentimientos plenos.
Mentiría si te dijera que te quiero. Y me odiaría si lo anterior fuera verdadero.

Alomejor eso es lo que soy. Una caja llena de odio, rabia y maldad.

Pero dudo mucho que una caja así haya durado tanto.



What I was wearing when I destroyed the universe

No sabéis cuantas veces he cogido la calculadora para ver las posibilidades que existían de haber destruido el universo en 21 años.

Y no es por echarme flores pero si hubiera un récord guinness de destrucción, habría una foto mía sonriendo en esa página.

Destrucción interna y externa, aunque más que destrucción, autodestrucción.
Lo he hecho tantas veces, tantísimas veces, que ya no sé cuando será la próxima, si siquiera habrá, o si ya vivo en mi autodestrucción constante.

Destruir ya lo encuentro borroso y a la vez familiar. Todas las destrucciones que he generado han sido diferentes. Algunas las activaba yo, otras tenía alguna ayuda de una mano nada inocente.

Algunas otras no necesitaban activarse y dentro de mí, algo que latía y sangraba, explotó.

Es fácil destruir un universo, a veces no tienes que hacer nada. De repente un meteorito de golpea y la función empieza.

Ya incluso lo considero arte.
El arte de destruirte.


The beginning of the end

Que no estoy enfadado.

Es que mi otro yo es como el típico compañero de piso que entra en tu habitación sin llamar a las dos de la madrugada.
Es una metafora, y yo nunca me he explicado bien.

El caso es que me admiro y detesto muchísimo. Uno que va y ajusta la agenda al milímetro para pasar cuatro días en Polonia con sus mejores amigos y a cuatro días de irme estoy impaciente.
Pero impaciente en plan mal.

Ojo, que como mi otro yo entre en mi habitación esta noche otra vez me lío no-pacíficamente a baguettes de codos.

Si es que soy, somos así.

Alfa y Omega.
El Principio del Fin.


Garden

Hoy he estado una hora tirado en el césped de mi jardín.
La verdad es que tenía que hacer bastantes cosas... pero son cosas, así que, bah.

En menos de una hora le he dado al botón en mi nuca de reboot, pero quería estar más tiempo, el justo y necesario.


El justo para desear más tiempos así, y el necesario para darme cuenta de que hoy he tenido una única hora de ser humano, y no robot.

Nunca ser vago ha hecho tantas cosas por mi.

Qué asco de techos.


Sundays



No sé por qué odiáis los domingos. ¿Qué os han hecho ellos?

Los domingos son como el último rayo de sol antes de que todo esté oscuro.

Es en los domingos donde hay que echar la vista atrás y hacer recuento. Es ahí donde hay que hacer todo lo que amas una vez más. Es en los domingos donde tienes que tachar de la lista las cosas que aún te quedan por hacer.

Pero el domingo es sólo un día, y va a ser mi día.
No hagas de los domingos un viernes.

Haz simplemente que la perfección tenga forma de domingo.



Poetic

Si eres feliz, no buscas nada.

Por eso la felicidad no existe, no es algo que se pueda palpar. Todos buscamos y buscaremos algo hasta el fin de nuestros días.
No hay verdad más cierta que esa.

Nunca tendremos todo, y si tenemos todo, siempre nos faltará la felicidad.

Suena hasta poético.




Dreaming

Que ya lo sé.

Que nadie sale bien en las fotos contrapicadas, pero llevo 48 horas sin miles de pelos en mi barbilla y uno la echa de menos.

Aparte era un paseo escuchando I Don't Want to Miss a Thing, la ocasión lo requería y no no quería perderme ni una sola cosa.

Aún sigo sin saber dónde voy a caer muerto en menos de de 2 meses, pero si voy a estar a kilómetros y kilómetros de aquí, me niego a pasarlos pensando en cuando este fuera y no pasarlos dando más paseos con mis amigos los de Aerosmith.

"A lo lejos, soñando"


News

Después de recibir noticias uno se come la cabeza. ¿Me irá bien?, ¿mal?, ¿podré con ello?, ¿Andrés podrá?

Y es que inseguridades tenemos todos, pero ahí estaba yo, coronándome en las Cataratas del Niágara entre Buffalo y el estado de Nueva York. Y qué carajo de decisiones tan estúpidas y perfectas tuve que tomar para pirarme solo a salvar la vida a gente, cuando ni sé prepararme una sopa.

Pero todos vamos a tener en nuestra mesa un montón de oportunidades las cuales por inseguridades tontas vamos a tirar a la basura. Y sin reciclar ni nada, eh.

Si tu inseguridad tiene solución, ¿para qué te preocupas? Si no la tiene, ¿para qué te preocupas?

En fin, a mi me acaban de dar la Erasmus+ y no sé ni donde voy a currar ni donde voy a vivir... pero como no lo puedo saber aún, ¿para qué me preocupo?

Decid sí a toda basura, y no reciclar ni una sola oportunidad.
Voy a por una cerveza.



Starting

Me ha hecho gracia.

Ayer estaba volviendo de Córdoba a Sevilla acompañado de una lluvia que ni Noé, y estaba deseando aprovechar la última noche antes de que la rutina me atrapara.

Y hoy, volviendo después de acabar la mañana de curro, ha salido el sol de una manera que nunca había visto. Y lo he pensado.

Con lo bueno también vienen cosas chungas y con lo malo vienen cosas buenas. Ayer la lluvia no me iba a impedir salir a tomarme unas cañas doradas con mis personas favoritas. Y hoy la rutina me ha dado al menos veinte segundos de "joder, qué gozada".

Si es que nos complicamos mucho
... y aquí no hemos venido a sufrir.



Good Ending

Fin de vacaciones, fin de etapa, como queráis llamarlo.

No sé vosotros. Yo estoy bien. Bien es cierto que volvemos a la rutina, pero no pasa nada, yo me he lavado el pelo, el cerebro y las agujetas.

Siempre viene bien un viaje de mínimo una hora, con los cascos bien altos, lluvia y algo de peligro.

En fin, mientras a Andrés no le moleste, a mi no me importa volver a ver las mismas caras, los mismos apuntes y las mismas comidas diarias con la hora pegada al culo.

Así que no sé vosotros, yo estoy bien, mientras a Andrés no le moleste.


Mornings

Hoy, después de más de medio mes, he vuelto a ponerme mi conjunto de pelusas azules y he estado matando un poco más la elegancia hecha instrumento.

He aliñado las cuatro cuerdas intentando ser Flea sin resultado alguno, (como era de esperar). Pero, al fin y al cabo, he tenido una de mis mañanas favoritas. Seguida muy de cerca por una buena tostada de jamón, una manta, y la caja tonta.

Pero aunque me haga falta algo más de don y de son, daría todo eso por muchas más mañanas en esta situación.





Nights

Siempre voy con el móvil en la mano por si algún momento, cielo, o risa se vuelve poesía como para captarlo. Eso, o que el postureo me llama.

Y tengo una reflex que se regodea entre la burguesía para hacerlas mejor, pero a mi, que con dos segundos me basta para llegar al bolsillo, qué más me dará. Eso, o que el espíritu bohemio me llama.

El caso de esta no ha sido el cielo resistiendo el apagón de la nocturnidad, no la maravillosa contaminación lumínica que nos prohíbe ver los granos esos que brillan en el cielo.

Esta foto tiene mucha más historia.
Esta foto la hice sin querer.
Y es que el Andrés despistado da pa' mucho.