sábado, 13 de diciembre de 2014

HOY ES SIEMPRE TODAVÍA

''Yo creo en un mundo mejor''

Quiero que por un momento todos os paréis y reflexionéis sobre la frase de arriba. Quiero que seáis sinceros con vosotros mismos y penséis si realmente es una frase que podríais decirla o si es una frase que al decirla mentiríais. Yo llevo toda la lluviosa mañana de Sábado intentando llegar a una conclusión con respecto a esa frase y me es imposible. Por un lado quiero creer que sí, que puede que una sociedad, una vida, un mundo mejor es más que posible, y por otro que por más que quiera creerlo, y visto lo visto, es de locos pensar que se puede. 

Yo no soy el tipo de persona pesimista, que se resguarda siempre en lo gris, que se aferra a lo lúgubre, o que se cubre con tristeza. Siempre suelo buscar la vía o el camino más sencillo para resolver los problemas y siempre pienso eso de ''Todo va a salir bien''. Por un lado es genial tener una mentalidad sencilla, fuerte y positiva, pero por otro, cuando te anclas en ese ''Todo va a salir bien'', cada fracaso, cada tropiezo, cada herida, cada pérdida, se te incrusta mucho más que a esas personas que ya se lo veían de venir. Pero bueno, lo que no nos mata nos hace más fuertes y sigo creyendo que la positividad gana con creces. 

Pues, pensando y pensando, me he dado cuenta de que no nos merecemos decir esa frase, no tenemos que cargar con esa posibilidad. No puede estar un verbo tan, tan, tan pasivo como ''creer'' en una frase ligada a ''un mundo mejor''. Es imposible. Y he llegado a la conclusión que en esa frase solo hace falta suprimir la palabra ''en'' y así la frase cobra un sentido claro, conciso, de acción. Hay una frase que me encanta, es una de mis favoritas y proviene de uno de mis ''ídolos'' por así decirlo. Es una frase de Martin Luther King y dice así: ''Si supiera que el mundo acaba mañana, incluso hoy yo plantaría un árbol.'' No podemos pararnos y esperar, o creer, que un mundo mejor es posible. Tenemos que levantarnos y contribuir. Porque por una persona que diariamente contribuya a crear un mundo mejor el mundo no va a serlo. Un grano de arena no es un desierto. Un desierto son millones y millones de granos de arena. Es simple, si tú, yo, nosotros, todos, contribuimos a la causa es cuando por fin un mundo mejor esté ante nuestros ojos. 

Ya pienso incluso que la expresión o el sentido ''un mundo mejor'' no existe. No funciona generalizado. Es una expresión que cada uno llevamos dentro y tenemos que fomentarla y expandirla. Si tu lo haces día a día te vas a sentir mucho mejor, y si ves a más gente contribuyendo estarás, finalmente, afirmando esa cruda expresión. Si ayudamos a las demás personas a contribuir en esta causa, ninguno de nosotros habremos vivido en vano. Nunca será tarde para buscar un mundo mejor y más nuevo, si en el empeño ponemos coraje y esperanza. Para que pueda surgir lo posible hay que intentar una y otra vez lo imposible. Si queremos cambiar el mundo tenemos que olvidarnos de las armas y usar las ideas, las palabras, y las manos. Y sinceramente, yo me resigno y me niego a que, cuando yo muera, siga el mundo como si yo no hubiera vivido.

Un día más gracias por aguantar mis chorradas y termino reescribiendo la frase con la que comencé, y así pasamos de lo ilógico a lo lógico, de la pasividad a la acción, de la incertidumbre a la posible certeza, y de lo pesimista, a un poco menos pesimista. 
                         Yo creo un mundo mejor

miércoles, 10 de diciembre de 2014

MONOTONÍA

Llevo ya varías semanas sin escribir absolutamente nada y suele darme mucha rabia. Como sabéis, me gusta escribir sobre muchos temas, tanto generales como concretos, pero al no tener seguidores que me indiquen sobré qué tema les interesaría hablar (cosa que si al autor no le apetece es imposible escribir una entrada decente), siempre he tomado la selección de estos como un misterio. A lo largo del día nos suceden infinidad de cosas. Poca gente le busca el por qué de las cosas y no se paran a pensarlo. Desafortunadamente yo tiendo a preguntarme TODO. Y al encontrarle respuesta, saco una opinión en claro y decido escribirla. Pero casualmente estas semanas han sido lineales, sin alteraciones, sin altibajos, sin situaciones en las que sacar un tema del que opinar, simplemente monótonas.

Y sí, de eso me dispongo a hablar, de la monotonía. No sé si para el resto de personas pero para mi la monotonía es algo horriblemente aburrido. Es una de las peores cosas que me pueden pasar y no la llevo nada bien. Es algo repetitivo. Esa sensación de que mañana vas a hacer exactamente lo mismo a hoy y vas a llegar al mismo sofá al final del día y te volverás a preguntar cuando acabará esta racha tan sumamente normal. Lo mío con la monotonía es odio puro y duro.

Y claro, como yo siempre le busco el por qué a todo, comprensivamente he buscado el por qué a mi etapa monótona y he llegado a varias conclusiones. Puede que estos meses atrás haya estado sumergido en una etapa tan nueva para mí, tan especial, tan diferente y especial, que al acabarla, ha llegado a la normalidad y después de tan poca monotonía, esta monotonía me resulta demasiado pesada. Y tengo verdadero pudor y miedo a esta monotonía, no quiero que mi vida se vuelva invariable, sin sentido. No quiero ser una persona más haciendo lo que hacen los demás, todas las horas de todos los días de todos los años de toda mi vida. NO, me niego.

Y claro, como necesito encontrar solución a este martirio, cojo y empiezo como un loco a hacer estupideces, planear insensateces y decir sandeces. Por un lado quiera o no son ilusiones, cosas que despierten mi día a día y me digan: ''Tío, esto es nuevo, ayer no estaba.'' Pero por otro pienso y sé que uno no puede buscar el final de esa etapa monótona, no tiene la llave para echarle el candado, no tiene la funda que resguarde esa espada. 

Es simple, hay que aprender a esperar. Por un lado es optimismo y por otro esperanza. Pero nunca he sido hecho para tiempos así y no quiero ni un día más así. Ya para todos, evitar la monotonía, se convierte en normalidad y cuando esta entra en tu vida... malo. 

Sinceramente no estoy satisfecho con el resultado por qué no cumple mis pasos a seguir para una buena entrada, pero en fin, todo es empeño y dedicación. Un día más gracias por aguantar mis chorradas y tengo buenos proyectos preparados.

Y quien sabe cuando terminará la monotonía, mañana, el mes que viene, o nunca quizás, en estos casos solo podemos hacer como con alguien que no nos cae bien, sonreír falsamente, esperar que hable, callar, y al terminar, media vuelta y adiós.

Monotonía querida, no eres tú, soy yo.