Ellos le dijeron "Nada dura para siempre." Así que Nada fue lo que él salió a buscar. Él rellenó su corazón con silenciosas telarañas y lanzó sus pensamientos fuera de su cabeza. Él dejó caer todo lo que siempre le ha dolido. Tiró por igual todo lo que le importaba, porque ellos dijeron "Nada merece el sufrir" y sufrimiento era todo lo que él conocía. Él cogió ramos de silencio y se vistió con su rebeca de sombras. A ellos les usó su oscura tinta y en un aire vacío escribió:
"Toda mi vida he estado persiguiendo Nada, por ello Nada tengo que demostrar. No tengo Nada en mi corazón y Nada sé. Pero daría Todo por Algo que pudiera borrar lo que ellos me han dicho, porque la vacuidad es lo más pesado que jamás he tenido que llevar."