Desde hace unos años un lápiz me observa desde mi mesa de estudio. Un lápiz lleno de polvo por el paso de los años, con colores desteñidos y muy poco cuidado.
Y así va a seguir, ya que por muchas ganas de escribir que tenga, nada podrá sacarle punta.
Qué ironía, se ha quedado como yo, sin nada que decir entre hojas sueltas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario