Anoche hablé con el Diablo mientras te añoraba
y él amablemente me regaló su pañuelo.
Me dijo que lo que buscaba era mi calma
pero yo sólo quería su consuelo.
Anoche hablé con el Diablo y le pregunté
la razón por la cual no me habías besado.
Su dulce voz me respondió, no lo sé,
y entonces me abrazó como otro enamorado.
Le confesé al Diablo lo que siento por ti
y me dijo que lamenta mi sentimiento.
Le confesé lo que anoche contigo viví,
pero siguió obstinado en su pensamiento.
El Diablo me gritó que ya no gritara,
que me quiera a mi, que era fuerte.
Él no quería que nada me dañara
y me acercó a su pecho para calmar mi mente.
Anoche hablé con el Diablo y le pedí
que me quemara si ya no me querías.
Y como dijo que te olvidaste de mi
incendié mi cama mientras dormía.
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