Tienes que vivir. Y tienes que vivir en voz alta. Tienes miedo de tomar malas decisiones, pero la verdad es que las decisiones más pequeñas influirán en el resto de tu vida y no puedes controlarlo.
Hay muchos factores que influyen en que estés aquí hoy. Los aves averiados, un segundo café al medio día, la tormenta de esta noche o la cantidad de segundos que tardan tus padres en cruzar la calle. Esto es teoría del caos.
Sensibilidad. Matemáticas. Estás aquí. Y cada elección que has hecho en tu vida te ha llevado a este justo momento, leyéndome. Mientras existas, cada movimiento y momento importa. Si rebobinaras verías cómo esas malas decisiones te llevaron a los mejores días de tu vida. El cambio llegará, incluso si te quedas quieto. Las mariposas seguirán batiendo sus alas causando tornados que arrasen todo a su paso. Así que toma tus decisiones y hazlas en voz alta. Confía en tu instinto. Confía en la energía. ¿Y si dejaras de existir? Bueno. créeme que el universo lo notaría. El desastre que causarías. Si no existieras el mundo sería completamente diferente. Las canciones que se hubieran quedado en el olvido y mas obras maestras que se hubieran compuesto. La de abrazos perdidos y sonrisas generadas. Las de libros escritos y tantos quemados, los corazones que se romperían. Así que quédate. Quédate para tomar malas decisiones y quédate para tomar muy buenas también. Pero quédate. Causa unos cuantos huracanes... nunca se sabe que nuevas playas puedes crear.
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