Llevo dos días sin escribir y no es porque no haya tenido tiempo, simplemente siempre que escribo intento estar al máximo para poder expresar todo lo que siento y quiero. A veces es difícil transmitir lo que verdaderamente piensas de algo, o lo que sientes en cada momento. No lo sé, debe de haber mucha niebla en mi camino por ahora.
Dicen que un ser humano puede sobrevivir a casi cualquier cosa. Pero yo pienso que este puede sobrevivir si ve un final en el camino, una solución al problema o un rayo de sol en un día nublado. Pero cuando no hay ese final o tu vista y mente no llegan a disiparlo, es imposible afrontar día a día algo que no sabes realmente cuando llegará a su fin. Puede que unos días, unos meses, o unos años, en fin, son solo etapas, mientras tengan un final para que de comienzo otra. Alguien que admiro mucho y que se suicidó por no poder más y que todos sabéis quien es, sobretodo con esta frase, dijo: ''Admiro a la gente que vive sin problemas, que miran el mundo con despreocupación. A diferencia de ellos yo sufro más de la cuenta'' Y me identifico con esto por que he intentado miles y miles de veces ser así, tomármelo todo a cachondeo, y me ha sido imposible. No se si es porque no comprendo esta vida o si es que aún no me he leído el manual de como funciona.
Y he aprendido poco a poco, para qué negarlo. He aprendido que quien no te busca no te echa de menos, que quien no te echa de menos no te quiere. Que el destino decide quien entra en tu vida, pero tú decides quien se queda. Que la verdad duele una sola vez y la mentira duele siempre. Y esto se aplica en todo, especialmente en el amor. ¿Qué mierda (perdón por la expresión) de amor existe hoy en día? Ya nadie se toma su tiempo en enamorarse, por eso las relaciones son más difíciles, las conversaciones ahora se plasman en textos, los argumentos ahora solo se trasmiten en llamadas y los sentimientos en estúpidas indirectas. La palabra ''amor'' es utilizada fuera de contexto, la inseguridad se volvió una forma de ver las cosas, los malditos celos que te comen por dentro en hábito, engañar en accidente y el dolor es algo habitual. Nunca hay que dejar de luchar ni mucho menos abandonar la batalla en plena disputa. Nadie sabe en realidad que es lo que tiene, hasta que enfrenta el miedo de perderlo para siempre, como dice el dicho. El dolor es lo único que nos hace saber que aún estamos vivos. Ahora el odio y el amor van de la mano, y la curiosidad nace al querer experimentar con otra persona lo que de sobra ya se ofrecía. En la vida lo más triste no es estar mal en todo, si no tener la felicidad a un paso y no poder conseguirla. Miras hacia abajo y no verte los pies es curioso y impotente.
El tocar fondo no es un retiro de un fin de semana, no es un jodido seminario. Hay que dejar de controlarlo todo y soltarse, pero cuando estás atado totalmente, soltarse es imposible. Me identifico mucho con el protagonista de la serie ''Como conocí a vuestra madre'', Ted, en todos los sentidos de su personalidad, enamoradizo, dando tumbos con su corazón, pensando todo al milímetro. Soy un Ted queriendo ser un Marshall, (sólo los que habéis visto la serie me comprenderéis).
Uno no para de escuchar eso tan simple de: ''Sonríe, día a día. Simplemente sigue adelante.'' Esas personas está claro que nunca han pasado por algo parecido. Es muy fácil decirlo desde el otro lado. Las mejores personas siempre sufren porque siempre están ahí dándolo todo sin esperar nada a cambio y eso nadie lo ve. Uno debe vivir como cree pensar para no tener que, cuando esté tocando fondo, pensar como vive. Hoy ni un final para esta entrada es preciso.
Todo esto no es un signo de debilidad, simplemente una muestra de que uno ha sido fuerte durante mucho tiempo.
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