''Yo creo en un mundo mejor''
Quiero que por un momento todos os paréis y reflexionéis sobre la frase de arriba. Quiero que seáis sinceros con vosotros mismos y penséis si realmente es una frase que podríais decirla o si es una frase que al decirla mentiríais. Yo llevo toda la lluviosa mañana de Sábado intentando llegar a una conclusión con respecto a esa frase y me es imposible. Por un lado quiero creer que sí, que puede que una sociedad, una vida, un mundo mejor es más que posible, y por otro que por más que quiera creerlo, y visto lo visto, es de locos pensar que se puede.
Yo no soy el tipo de persona pesimista, que se resguarda siempre en lo gris, que se aferra a lo lúgubre, o que se cubre con tristeza. Siempre suelo buscar la vía o el camino más sencillo para resolver los problemas y siempre pienso eso de ''Todo va a salir bien''. Por un lado es genial tener una mentalidad sencilla, fuerte y positiva, pero por otro, cuando te anclas en ese ''Todo va a salir bien'', cada fracaso, cada tropiezo, cada herida, cada pérdida, se te incrusta mucho más que a esas personas que ya se lo veían de venir. Pero bueno, lo que no nos mata nos hace más fuertes y sigo creyendo que la positividad gana con creces.
Pues, pensando y pensando, me he dado cuenta de que no nos merecemos decir esa frase, no tenemos que cargar con esa posibilidad. No puede estar un verbo tan, tan, tan pasivo como ''creer'' en una frase ligada a ''un mundo mejor''. Es imposible. Y he llegado a la conclusión que en esa frase solo hace falta suprimir la palabra ''en'' y así la frase cobra un sentido claro, conciso, de acción. Hay una frase que me encanta, es una de mis favoritas y proviene de uno de mis ''ídolos'' por así decirlo. Es una frase de Martin Luther King y dice así: ''Si supiera que el mundo acaba mañana, incluso hoy yo plantaría un árbol.'' No podemos pararnos y esperar, o creer, que un mundo mejor es posible. Tenemos que levantarnos y contribuir. Porque por una persona que diariamente contribuya a crear un mundo mejor el mundo no va a serlo. Un grano de arena no es un desierto. Un desierto son millones y millones de granos de arena. Es simple, si tú, yo, nosotros, todos, contribuimos a la causa es cuando por fin un mundo mejor esté ante nuestros ojos.
Ya pienso incluso que la expresión o el sentido ''un mundo mejor'' no existe. No funciona generalizado. Es una expresión que cada uno llevamos dentro y tenemos que fomentarla y expandirla. Si tu lo haces día a día te vas a sentir mucho mejor, y si ves a más gente contribuyendo estarás, finalmente, afirmando esa cruda expresión. Si ayudamos a las demás personas a contribuir en esta causa, ninguno de nosotros habremos vivido en vano. Nunca será tarde para buscar un mundo mejor y más nuevo, si en el empeño ponemos coraje y esperanza. Para que pueda surgir lo posible hay que intentar una y otra vez lo imposible. Si queremos cambiar el mundo tenemos que olvidarnos de las armas y usar las ideas, las palabras, y las manos. Y sinceramente, yo me resigno y me niego a que, cuando yo muera, siga el mundo como si yo no hubiera vivido.
Un día más gracias por aguantar mis chorradas y termino reescribiendo la frase con la que comencé, y así pasamos de lo ilógico a lo lógico, de la pasividad a la acción, de la incertidumbre a la posible certeza, y de lo pesimista, a un poco menos pesimista.
Yo creo un mundo mejor
No hay comentarios:
Publicar un comentario