Inmediato a la pesadilla llegan las tormentas.
Cada noche los recuerdos eran bellezas
y a la muerte de la esperanza se crearon certezas
con la mente y el espíritu que vencerse no se dejan.
Con la fuerza de cien tormentas en medio de un desierto,
inesperado y con odio llegó aquel suceso...
y determinante me dijo seguir en el proceso
de luchar conjuntamente para vencer los tropiezos.
De una obsesión sincera entre muerte y esperanza
destruyéndose poco a poco las ilusiones y palabras.
De los sueños más hermosos a inhumanas pesadillas
me vi envuelto en un mundo donde al final no te tenía.
Explicaciones y palabras al final de este cuento.
Cosas que en la infancia no entran en entendimiento.
Pues es mejor alterar un final para que sea feliz
que mostrad la verdad y decir lo que sufrí.
Uno nunca entrega sin esperar nada a cambio
y siempre queremos recibir lo mismo que damos.
Si te entrego mi afecto mezclado con amor,
quiero, mínimamente, por tu falta, toda la razón.
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