miércoles, 12 de octubre de 2022

Versar el silencio

Si se pudiera versar el silencio, (mi silencio, tu silencio, el silencio de todos) qué bella poesía alumbraría. Pluma, candil o antorcha parecería y su tinta polvo de estrellas. Cometa viajera, su musa fulgiría sobre blancas dunas bajo la luna llena, o nevadas sendas de oscura brea.

Pues el silencio, (el tuyo, el mío, el nuestro) como el fuego enciende, fragua y crea todo verbo. Si se pudiera versar el silencio cabría lo divino y lo humano en un solo poema.

Silencio de iglesia o convento anidando en el campanario del verso, poema de aliento inerte. Silencio de vida o muerte vagando por el claustro del verso, poema de sangre ardiente.

Silencio de alegría o duelo, de tierno amor o esmero. Cielo, tierra e infierno empapando el poema entero.

Qué bonito sería versar el silencio en eterna poesía.

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