Cómo convertirte en todo lo que dijiste que nunca te convertirías.
Raro, eh. Y tanto que es raro. Pero llega un momento en que el tren va tan rápido que dejar de acelerar no lo frena. Ese es el problema, o la solución.
Una vez que aceptas ser quien eres y quién has sido es cuando de verdad estás siendo tú. Sin máscaras, maquillaje ni disfraz. La desnudez de uno mismo.
Quién se atreva a nadar en mis nubes y brindar con mis fantasmas será más que bienvenida.
Mis tuberías están desengrasadas.
Pero mi agua sigue sin ser pura.
Pues como yo.

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